Che por si Ernesto
nosotros lo haremos,
tomemos la arcilla:
es de madrugada.
La madrugada, la madrugada,
la madrugada es la región
más alta de los sueños
aún si hay quienes la anochecen,
la oscurecen, la desaparecen.
La vigencia de lo justo sobrevive,
sigue, apenas si se inhibe,
como la semilla en invierno
se energía, se concibe, se revive.
Ernesto se volvió Che
por si Guevara se ausentaba.
Che, vos, nosotros, yo,
la tribu creciente que no mengua
aunque nos poden la lengua,
nos desbracen o nos aljiben.
Guevara se volvió Che
por si el Ernesto lo llamaba.
Lo que sintió, lo pensó,
lo dijo-hizo, sin pancartas y en silencio.
Lo más fuerte es guardarte
bien adentro en la conciencia,
cuidar que rojas misas no te encuadren, no te canonicen,
o que alguien no busque represar un río ingobernable como el tuyo,
o que nuevos monjes negadores no intenten limar tus ideas ni tus flechas.
Ernesto se volvió Che
por si Guevara se soñaba.
La madrugada, la madrugada,
la madrugada es la región más Che
Guevara de los sueños.
Tomemos la arcilla:
es de madrugada.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
La cantautora de Tortosa repasa el significado de su nuevo triple álbum, explica el simbolismo de Groenlàndia, reivindica el papel del BarnaSants en su trayectoria y recuerda el concierto con el que clausuró la 31ª edición del festival junto a la Banda de Música de La Sénia.
El nuevo libro Mig segle vora el drac. Una història del grup Falsterbo de Miquel-Lluís Muntané reconstruye más de medio siglo de trayectoria de Falsterbo, uno de los grupos fundamentales —y el más longevo— de la Nova Cançó, y, a través de su historia, recupera una parte esencial de la memoria musical y social de Cataluña.