Generación
sobre esta puerta y estas ganas de correr,
desactivados y perdidos, como presas de un poder,
dimensionalmente distintos, por ahí.
¿Dónde estás?
Yo recuerdo que a finales del 70 no me dirías lo que hoy.
Tal vez pintamos el mundo de un nuevo color
y sin querer nos dimos cuenta de que no.
Ahora le pides a otras cosas y otras cosas quieres ver,
para vivir poniendo velas por doquier,
apocalíptico y ajeno, desconfiado y sin querer,
atrincherándote a las puertas de la fe.
¿Dónde estás?
Tampoco se trata de tirarse, abandonarse por ahí.
Tal vez, si vas más contigo te puedas valer
de tu verdad, de lo vivido; renacer.
Sobre la espera (esfera) de tu vida el panorama puedes ver,
sobre esta puerta y esta falta de correr,
desactivados y perdidos, como presas del poder,
dimensionalmente distintos, por ahí.
¿Dónde estás?
Yo recuerdo que a finales del 70 no me dirías lo que hoy.
Tal vez pintamos el mundo de un nuevo color,
y sin querer nos dimos cuenta de que no,
y sin quererlo nos dimos cuenta de que no.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
El cantautor español Pedro Pastor ha tenido que suspender los conciertos que tenía programados durante agosto en Estados Unidos después de que no le haya sido concedido el visado de trabajo.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.