Cuando me corta tu filo
con cerraduras de plata y con candados de sal,
envolvería al amor, lo arrumaría chiquito
y con un beso cualquiera te lo dejaba en el pecho.
Tengo en el patio una flor, que en las mañanas le riego
y, si dormido me quedo, agua le cae del cielo.
Agua que cae en tus labios para curar tus heridas,
agua que se abre a las puertas de su milenio perdido,
perdido, perdido, perdido.
Quiero decirte quién soy, para que sepas qué digo,
luz de Waslala, ay mi amor cuando te quedas conmigo,
ahora va el clock al revés, tú para un lado y yo para arriba,
buena ventaja es saberlo, si lo comparto contigo.
Tengo en el patio una flor, que en las mañanas le riego
y, si dormido me quedo, agua le cae del cielo.
Agua que cae en tus labios para curar tus heridas,
agua que se abre a las puertas de su milenio perdido,
agua que cubre la tierra de la que es dueña la ninfa,
agua que mata y revive en el culito del ojo,
agua que corta mi lengua cuando me corta tu filo,
agua que cae en las flores cuando me muero,
cuando me muero, contigo.
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