Me paga ya la vida
que la felicidad sólo andaba a unos pasos de allí.
Cuántas veces me desesperé sin su compañía
y volví de vacío, hasta el día que reconocí
que nada espera al peregrino,
la recompensa es el camino.
Por estar, por figurar,
me paga ya la vida.
Por sentir, por existir,
le doy lo que me pida.
Cuántas veces dejé de moverme por cobardía,
por temor al error, a perderme en un trozo de mí.
Cuántas veces me fui acomodando en el día a día
y aposté a lo seguro, hasta el día que reconocí
que no hay fracaso en tener miedo,
fracaso es no ponerse en juego.
Por probar, por arriesgar,
me paga ya la vida.
Por creer, por no ceder,
le doy lo que me pida.
Cuántas veces creí que ganaba si competía
y pasaba al que iba unos metros delante de mí.
Cuántas veces negué que viviera a la defensiva
y viví atenazado, hasta el día que reconocí
que no hay combate ni enemigo,
es contra mí que voy herido.
Por sumar, por avanzar,
me paga ya la vida.
Por crecer, por aprender,
le doy lo que me pida.
Por probar, por arriesgar,
me paga ya la vida.
Por creer, por no ceder,
le doy lo que me pida.
Por estar, por figurar,
me paga ya la vida…
(2004)
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