Tanguito
gánale al tiempo la partida;
no sufras, compadrito,
si el callejón no tiene salida.
Los pibes de Caseros
se reconocen en tu espejo;
la vida por delante:
pa los cantantes no existe el miedo,
¡ay!, Tanguito.
Rajaste los tamangos
sin un mango en el bolsillo;
te debo una canción y un beso,
pero pásame ese cigarrillo.
Tu eterno mal de amores,
tu corazón de peso pluma,
pateando Recoleta y Flores,
era un derroche tu locura,
¡ay!,Tanguito.
Róbale unas horas al reloj,
no te quites el sombrero,
deja que recorra el corazón
la vereda del deseo.
Un segundo es una eternidad
en los brazos de una mina;
el perfume de la libertad
huele mejor que la vida.
Dos veces cada noche,
como lo manda el reglamento:
"Las manos en el coche,
a ver, flaquito, tus documentos".
"Va a disculparme, agente,
soy un pájaro sin nido".
"No tiene antecedentes,
chavón, alguno que siga vivo".
¡Ay!, Tanguito.
Un puño cerrado tatuó
el desprecio en tu mejilla
y una sucia bota te dejó
la guitarra malherida.
Un segundo es una eternidad
en los brazos de una mina;
el perfume de la libertad
huele mejor que la vida.
Apúrate, Tanguito,
afuera todos quieren verte.
Si vienen buenas cartas,
te zafarás de la mala suerte.
Toma del escenario
la madera necesaria,
subíme de la mano
y naufraguemos en tu balsa,
¡ay!,Tanguito.
Puede costarte la vida.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.