La borrachera de Charles Baudelaire
es la gran cosa, la razón única:
no sentir el horrible peso del tiempo
doblándote los hombros hasta el suelo.
Mejor estar borracho a todo dar,
con vino, la poesía o con virtud.
Si alguna vez te pasa que estás despierto
sobre las escalinatas de un palacio
o tendido sobre la yerba verde de una cuneta,
pues pregúntale al viento y a la ola;
pregunta a la estrella, al pájaro, al reloj;
pregunta a todo lo que vuela,
todo lo que fluye:
¿cuál es la hora?
Todos contestarán: Llegó la hora
de estarse siempre, siempre borracho;
no ser esclavo martirizado del tiempo.
Ay, el horrible peso del tiempo,
mejor estarse siempre borracho
con la virtud, la poesía,
u la la, con el vino,
como más quieras,
como más gustes.
Una carta abierta impulsada desde el entorno del BarnaSants reclama la creación del Ateneu de la Cançó en Barcelona, un espacio dedicado a preservar y dinamizar la canción de autor. La iniciativa cuenta con el respaldo de seis de los ocho exresponsables de Cultura de la Generalitat en las últimas dos décadas, abriendo algunas preguntas que van más allá de la música.
Ayer sábado, el Teatre Principal de Inca (Mallorca) se convirtió en el escenario de "60 anys de l’amor perdut", un emotivo concierto homenaje organizado por el festival BarnaSants para honrar la figura de Joan Ramon Bonet el undécimo integrante de Els Setze Jutges, coincidiendo con las seis décadas de su breve pero influyente trayectoria musical.
El compositor e intérprete Borja Penalba presenta "La suite de Parlavà", su segundo trabajo bajo la marca "Giròvag", un álbum de once canciones nacido de un retiro reparador que presentará en vivo este domingo 27 de marzo en La Fàbrica, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants.
En una entrevista concedida al diario español El País, Silvio Rodríguez traza un retrato complejo de la Cuba actual, marcado por la tensión entre la amenaza externa, las dificultades internas y las contradicciones del propio sistema. El cantautor reflexiona sobre la posibilidad de una invasión estadounidense, critica tanto las injerencias como ciertas posturas dentro del exilio, reconoce los errores del modelo económico cubano y describe el deterioro de las condiciones de vida en la isla, todo ello desde una mirada que combina defensa, autocrítica y una firme posición política.
Hay discos que no necesitan levantar la voz. Azimut es uno de ellos. Joan Isaac presenta un trabajo hecho desde la contención, desde ese lugar donde la canción deja de ser ornamento para convertirse en algo casi necesario. Un disco minimalista, preciosista, trabajado con una delicadeza profundamente orgánica. Como todo en Isaac, un acto de fe.