Un hombre despierta


Dime qué se esconde detrás de esa canción,
qué color has puesto a la tristeza,
qué palabra libre me ha ganado el corazón,
qué ritmo baila en tu cabeza.

Nadie como tú sabe de la pena,
nadie de naufragios, nadie de cadenas,
nadie como tú sabe de conjuros,
nadie de promesas, nadie de futuro.

Una blanca muerte con nombres y apellidos
deshoja sus días contados.
Tu canto negro cobra todo su sentido
en este siglo acorralado
que mirándose al ombligo
busca a todo una razón.

Un hombre despierta,
en sus manos guarda un continente.
Un hombre despierta
al compás de un latido diferente.


Fue tu silencio como un grito acusador,
un pasaporte hacia la muerte.
Hoy tu palabra quita el sueño al celador
cuando te ve pisando fuerte.

Nadie como tú sabe de la pena,
nadie de naufragios, nadie de cadenas,
nadie como tú sabe de conjuros,
nadie de promesas, nadie de futuro.

Todas las piedras encierran un sonido,
la memoria hace tu camino.
Tan sólo muere el que olvida lo que ha sido
en este siglo acorralado
que mirándose al ombligo
busca a todo una razón.

(1988)

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Esta canción aparece en la discografía de
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