La canción del cotilla
que no ves el cielo, pero quieres volar.
Crees tener los pies en el suelo,
mides cada paso, pero nunca lo das.
Hablas por hablar de todo, aparentas saber
pero no sabes nada de nada.
Hablas por hablar, de un modo que pareces bobo,
que pena me das.
Alma de Dios, ocúpate de ti,
pregúntate el porqué de tu soledad,
sé que en cuanto dé la media vuelta
y salga por esa puerta, lo mismo harás.
Alma de Dios, portera aburrida,
¿de qué coño no sabrás?
Deja de pasear tus pies por la orilla,
que te estás perdiendo el mar...
la inmensidad del mar.
Eres mentiroso, y cojo, torpe demagogo,
tontorrón, cabezón de la sal.
Debe ser tan aburrida tu mísera y triste vida
que criticas la de los demás.
(2005)
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