Ahora que vivo
mis sueños en tus manos,
amor qué poco damos
del huerto que regamos,
más acá de estos cristales
amamos tanta calma,
más allá de estas paredes
no hay sitio a lo que clama.
Aquí amor yo casi antigua
me alzo entre tus llamas,
yo sé de tanto mundo
con hambre amontonada;
hoy amor todo es confuso,
el agua ya no es agua;
hoy amor la gente pierde
aprisa la esperanza.
Niños del Sur mueren en calles
y en mi ciudad aprenden a escapar;
yo quiero ser como mi abuelo
y mucho más de lo que aún puedo.
Aún sé las mentiras
ocultas pero que andan,
aún entre la bruma
nos queda la palabra;
más acá nos queda el aire
y el grito que destapa;
más acá crece el murmullo
de todo lo que aguarda.
Toda la sed que hay en los márgenes
no acabará si todo sigue igual,
y los de gris prefieren guerras
que aguantarán la cosa como está.
Amor levanta y vamos
a dar lo que reímos;
amor que no es quebranto,
es sólo que ahora vivo.
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