Cántame un pasodoble
herida por una rosa en el corazón
una mujer consumía las ilusiones
cantando bajo la noche coplas de amor.
De amores, guerras , claveles rotos.
De amores arde en la llama de una pasión.
De amores resplandecían sus ojos moros
como los tesoros del rey Salomón.
Cuando la luna se esconde
y el aire huele a jazmín,
entre los brazos de un hombre
la encuentra la noche
diciéndole así:
Ay, cántame un pasodoble,
un pasodoble torero
con voz de hombre.
Ay, que en tus ojos me muero
al compás de un pasodoble
entre tus brazos me echo a vivir.
Con arte y garbo torero
aunque a nadie ya le importe
cántame un pasodoble,
un pasodoble torero
lleno de sol y jazmín.
La luna va por los cielos de centinela,
que a una mujer le han su corazón
una noche clara y fría llena de estrellas
en una reja de flores se enamoró.
La culpa de esa agonía la tiene un hombre
que en un beso prisionera se la llevó
y en una cárcel de sueños y resplandores
caricias y flores allí la dejó.
Cuando el amor encendía
las luces del corazón,
las niñas de Andalucía
así me decían
con esta canción:
Ay, cántame un pasodoble,
un pasodoble torero
con voz de hombre.
Ay, que en tus ojos me muero
al compás de un pasodoble
entre tus brazos me echo a vivir.
Con arte y garbo torero
aunque a nadie ya le importe,
cántame un pasodoble,
un pasodoble torero
lleno de sol y jazmín.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.