Los compromisos (o Los testimonios)
el tiempo me hala la manga, quiere que vaya con él.
Mi compromiso es sencillo, sólo hay dos formas de estar:
o bien cogiendo el martillo, o bien dejándose dar.
Juro que me comprometo con el mejor tirador,
siempre que tire sujeto firmemente al corazón.
Me declaro partidario de las campañas salobres
mientras la miel sea un sudario que regalar a los pobres.
Desde que nací me han dado ciertas flores escondidas
entre los ramos de muerte: así me salió la vida.
¿A cuánta muerte tocará por flor?
¿A cuántas flores tocará por muerte?
Para no ir más lejos, a las dos
las pongo a hacer el amor.
Me incorporo a las legiones de quijotes que batallan
por hundir las religiones donde quiera que se hallan.
Soy militante del hombre y como tal me proyecto.
Sé que la vida se esconde tras la apariencia de un muerto.
Si alguna vez se me busca, no me busquen en papeles,
no me busquen en canciones, no me busquen en mujeres.
Busquen el hilo de un hombre y sigan sus laberintos
que, al final, sano y deforme, me tendrán en el instinto.
(1969)
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