La princesa bruna
porta un secret al musell:
l’ha besat la gata negra
i ara no cap a la pell.
La mira i la veu princesa
i li fa miols d’amor.
Ella s’estarrufa tota,
mai no l’han tractat millor.
Però es mira i veu com sempre,
fosca, prima i qualsevol,
i no sap si vol moixaines
–ella sempre vol i dol–.
Sota un cel amb lluna plena
de consol i claredat
se li endrecen les paraules
i li diu la veritat:
«–Em dieu princesa bruna,
però sóc filla d’un gat
que cap regne governava,
sols vagava, malanat.
Jo no puc pas estimar-vos
sense fer-vos mal al cor,
tinc les ungles esmolades
i el pèl negre no du sort.
Però vinc a esgarrapar-vos
perquè tinc el morro fi
i he ensumat tanta tendresa
que en voldria un tros per mi.
Això és tot el que us puc dir,
bé sé que no és gaire cosa
i la meva veu no gosa
ja tornar-ho a repetir–.
–Jo us puc dir, princesa bruna,
que ja compto a ser esquinçat
per les urpes mal tallades,
i caçat i mossegat...
Perquè a mi el perill ja em tempta
si es disfressa de felí,
i esperant la vostra empremta
em desperto al dematí.
Podeu prendre’m la tendresa,
jo la tornaré a cercar,
la faré més gran encara
per tornar-vos-la a donar.
Això és el que avui, princesa,
puc dir fort, sense dubtar.
Potser fluix i a cau d’orella
ho entendreu millor demà–»
De puntetes, en silenci,
ara volten els secrets.
Però que ningú no pensi
que en tindrem llibre dels fets.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Grabado en París en dos etapas, en 1979 y 1983, Altea recupera el encuentro creativo en el exilio de Patricio Castillo y Osvaldo "Gitano" Rodríguez, dos nombres vinculados a la Nueva Canción Chilena. El álbum permaneció inédito durante décadas hasta que un proceso de restauración, remezcla y remasterización realizado por el sello y estudio Árbol de Sonidos permitió recuperar unas grabaciones marcadas por una mirada más íntima sobre el exilio.