Balada de las cinco lunas
ha dado un bostezo de plata
y es tan claro y resplandeciente
que las estrellas sienten envidia
y, desvaneciéndose en el misterio,
abandonarían el hemisferio
si sintiera su ausencia
la luna blanca.
Apoyado en la loma,
hay un gran lamento luminoso,
un queso sin hedor
con aspecto de alma en pena,
retorcido por un dolor de hígado
que ningún médico puede curar.
No se puede consolar con ninguna droga,
la luna amarilla.
Si la luna amarilla se mete dentro de la luna blanca,
tal vez se convierta en la yema de un inmenso huevo espacial,
y el pollito que de él salga jugaría siempre a rayuela
saltando de estrella en estrella sin cansarse nunca.
Es tal vez una herida abierta,
es tal vez un ojo inyectado en sangre,
es tal vez el ladrido de un perro
engarzado en el alba incierta.
Es tal vez la salpicadura de un grito
que rasga el infinito,
o el fantasma de un hada,
la luna roja.
El buen Dios bostezaba
mientras fumaba tranquilamente
y con la ceniza chamuscaba
la sábana del firmamento.
Al quedarse adormecido
no vio el agujero
y nació, no muy alegre,
la luna negra.
Si la luna negra se encuentra uno de estos días con la roja,
no creo que reestructuren allá arriba la CNT.
Hablarán de esto y lo otro, de sus enfermedades,
de las obras de Stendhal, del próximo eclipse…
Cuando se rasgan las imágenes
allá abajo, en el fondo de las miradas,
y el corazón queda entre escollos,
a la merced de olas salvajes,
entonces se alza un astro
para iluminar el desastre…
pero nadie ve –ni a ella le importa-
la luna muerta.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
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La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.