Papiroflexia
recoge por la calle, a puñados,
palabras de todas las medidas, con regusto nuevo o añejo
y tonalidades claras o difuminadas.
Dóblalas con cuidado, no arrugues con dedos
torpes el símbolo rebelde,
Vigila que los sonidos queden bien repartidos
desde el culo hasta la punta del pico.
Si las alas son de papel pautado,
todo esto que tienes ganado, amigo mío.
Compartid el aliento como buenos hermanos
y tendrás enseguida en las manos
una canción de papel que, una vez sueño arriba,
se una a los límites del cielo para rimar con el viento,
una canción de dos céntimos que no vaya demasiado de prisa
y vaya haciendo lo suyo, a poco a poco, sin pausas.
¡Canta! Dibuja y recorta con tijeras de voz
tantas imágenes como cuaje un cerebro de cultivo.
Y si llueve, no te preocupes,
que una gota cualquiera
no puede vencer la arrogancia
del papel cuando alza el vuelo.
De todas maneras, quiero prevenirte
de que, una vez salga el verso de tu puerto,
ya no te pertenecerá: irá por el camino
que marquen los dioses o la suerte,
Surcando las olas del mar hertziano,
girando y girando en un plato,
haciendo el nido en el oído que quiera cobrar
un cheque de ternura al contado.
Sobre todo, compañero, no te has de poner celoso
si otros acarician los colores
esparcidos por tus manos
y que, vacilantes, han sacado de la nada
una canción de papel, un pájaro de fábula
que, en tres minutos de su canto, encierra un mundo vibrante,
un ave con plumas de sonido, garras de palabra
y un pico al mismo tiempo tierno y duro como el diamante.
¡Canta! Resquebraja el silencio a golpes de voz,
que el muy panoli no se crea que eres su heredero.
Y si el horizonte se traga
tarde o temprano la canción,
siempre te quedará la habilidad
para hacer una mejor.
Hay discos que no necesitan levantar la voz. Azimut es uno de ellos. Joan Isaac presenta un trabajo hecho desde la contención, desde ese lugar donde la canción deja de ser ornamento para convertirse en algo casi necesario. Un disco minimalista, preciosista, trabajado con una delicadeza profundamente orgánica. Como todo en Isaac, un acto de fe.
Tras la publicación del disco Tinc una casa al mar, Joan Isaac vuelve a editar un nuevo trabajo: Azimut, en el que se encuentra acompañado por el músico y compositor Eduard Iniesta. Durante 2023 fue publicada una recopilación antológica de la obra del artista, compuesta por veinticinco cedés, como parte de la conmemoración de sus cincuenta años de oficio y 70 de vida, que culminó con un gran concierto en El Palau de la Música catalana y la edición de Joan Isaac al Palau en 2024. Azimut es su más reciente creación, una obra protagonizada por unos textos profundamente poéticos, vestidos fundamentalmente por voz y cuerdas.
El cantautor brasileño Chico Buarque ha viajado a La Habana invitado por Silvio Rodríguez, en una visita que combina un gesto de solidaridad con la grabación conjunta de Sueño con serpientes. El encuentro refuerza la relación entre dos figuras centrales de la canción latinoamericana.
El músico chileno Rodrigo Gallardo y el colectivo argentino Tremor presentan su propuesta conjunta en el Europa Tour 2026, un recorrido que consolida el diálogo entre tradición andina y electrónica contemporánea en distintos escenarios del continente.
Martirio llevó el pasado domingo 12 de abril al Auditori de Barcelona, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants, su espectáculo Al sur del tango, una propuesta que enlaza las raíces compartidas entre Argentina y España desde una interpretación que es tanto voz como gesto y emoción.