Pájaros de medianoche
me voy hacia la mar, de donde llegó el grito…
La noche azul detiene, en murmullos, la guerra
de las olas contrarias que duermen en mi pecho.
¡Oh, luna, dame el sol; oh, sol, dame la luna!
¡Oh, siempre más, más, más, más; dame la aurora oh viento!
Dame el pájaro sobre el corazón, sin piedras limítrofes,
y una calma bovina en el ardiente ajetreo.
Desde el sueño profundo, visión sin molestia,
lo que me busca y busco dice de dónde vengo y a dónde voy.
La sonrisa del día será un piar de alondra
entre el símbolo y el canto de llama y de esquila...
Ya me espera en la playa una ágora de barcas
que anhelan el viaje hacia nuevos cielos y puertos.
Bajo las proas vírgenes, un concilio de parcas
corona con retama una sombra de fiordos.
¡Oh, piedra sorda y muda, dame la cantilena!
¡Oh, cantilena, dame los límites de los caminos!
Noto como mi anhelo despierto infla la vela,
se me duerme en el rostro un olor de pinos.
¡Oh, siempre más, más, más, dame, noria que giras,
el secreto que la lluvia escribe sobre los hinojos!
¿Podré esparcir la ceniza de pretéritas piras
y unir al espíritu un nuevo ritmo de cascadas?
En silencio sigo misterios de linternas
que se balancean como guirlandas de desasosiego,
y desde mi corazón nevado por la claridad de las luciérnagas
alzan el vuelo los pájaros, la bandada de medianoche.
¡Oh, tierra, dame la flor! ¡Oh, flor, dame la tierra!
Oh, siempre más, más, más, para llenar mis canastos,
para calmar, solamente, la boca de la jarra!
La medianoche me levanta un alma de pájaros…
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Grabado en París en dos etapas, en 1979 y 1983, Altea recupera el encuentro creativo en el exilio de Patricio Castillo y Osvaldo "Gitano" Rodríguez, dos nombres vinculados a la Nueva Canción Chilena. El álbum permaneció inédito durante décadas hasta que un proceso de restauración, remezcla y remasterización realizado por el sello y estudio Árbol de Sonidos permitió recuperar unas grabaciones marcadas por una mirada más íntima sobre el exilio.