Prenda
cuando de puntillas pasara el tiempo
mientras vestíamos con prudencia
los adioses de una mañana cualquiera...
Ningún dios hacía preveer nada, nada
que fuera más allá de un bonito momento,
pero el mago que inventa el destino
cruzó nuestros caminos.
Y ahora vamos de lado
hasta el nunca, hasta el nunca,
abriendo alas a los dioses
como el viento, como el viento que me empuja...
No te esperaba ni era el tiempo
de los sentimientos que enredan los corazones
Yo iba hacia ese poniente
donde los dioses me guardan un sitio.
Hoy eres el mar donde mi laúd
llena la vela sólo contigo,
aliento que no estabas en mí, ni previsto...
ni querido...
Vamos juntos, poco a poco,
más que nunca, más que nunca
y nos sabemos para ese mañana
siempre cerca, siempre cerca
Vamos... aún tengo en algún cielo
viejos juguetes de otros tiempos,
sombras de luna y fuego de estrellas,
vamos, juntos...
Vamos... si el corazón me regalara algún gesto
para ti sería y tuyo tan sólo
para volver a aprender el arte de un beso,
vamos... juntos... vamos.
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