Si llegáis
más lejos de donde yo puedo llegar.
Sabed que moriré celoso
de cada paso que me hayáis avanzado.
Que no me sabré resignar
a no ser el mejor caminante,
el atleta más fornido
y el más frondoso amante.
Y no me deis consuelo
sólo decidme si acaso;
Todo aquello que habéis visto
y yo no podré mirar,
lo más hondo de los ríos
que mis pies no mojarán,
la fragancia del cuerpo
que no podré amar,
la inmensidad de un cielo
en el que nunca podré volar
las espumas de un fuego
que no me han quemado,
las barcas que en la mar
no podré marinar.
No me deis consuelo
que no sabré consolar.
Y porque sé que vosotros
iréis más lejos que yo,
estoy celoso y contento,
muy celoso y contento
de la suerte que habéis tenido
de la suerte que tendréis.
Sin embargo sé que nunca
no he sido fornido atleta
ni tan solo digno amante
sólo un caminante.
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