La muerte del abuelo


No hay risas, sólo hay llantos.
No hay canciones, sólo hay gemidos.
Todo parece estar de luto
en este rincón marinero.

En la taberna, los pescadores
han enmudecido, no dicen nada,
y las comadres, en la iglesia,
ruegan por el abuelo.

Todos irán a su entierro,
todos dirán: "¡qué bueno era!"
Todos sabrán hablar bien de él,
quizás alguno llorará de pena.

Pero no por amor, porque, al viejo
amor, tan sólo le dieron
la barca, el viento y los aparejos,
la red, el sol y el azul del mar...

Pero al día siguiente todo habrá cambiado,
porque nadie piensa ya en el viejo.
Los pescadores se han hecho a la mar,
los chiquillos juegan por la calle.

Pero en la playa, tan concurrida ayer,
sólo queda una barca
con una red que ya nunca más
volverá a besar el mar.

No volverá a besar el mar,
nunca más.
Versión de Joan Manuel Serrat
Idiomas

Esta canción aparece en la discografía de
LO + LEÍDO