Canción de anochecer
el sol que yo miraba.
Toda la luz de verano
se me hacia añoranza de sueño.
El reloj, en el blanco muro,
dice cómo se va la tarde.
Se encalma un viento suave
por los caminos del atardecer.
Quizá mañana vengan
todavía lentas horas
de claridad para los ojos
de esta mirada tan ávida.
Pero ahora es la noche.
Y me he quedado solitario
en la casa de los muertos
que sólo yo recuerdo.
(1963/1966)
Después de que Sebastià, Francesc e Isabel se fueran a Jugar al Mal Temps. Traducción: Miquel Pujadó
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