Nos vemos en Folegandros
sobre la mesa que quizá
te espere en un retorno incierto.
El viejo Cavafis y también
Tu Poeta, aquél que en Alguer
Nos conmovió más allá del corazón.
Conmigo aprendiste del mar,
yo contigo de cada faro el sentido
y así, juntos, construimos un bello puerto
en el que la palabra y la pasión,
los dioses, algunos versos y aquel cuerpo
cobijaron sueños y canciones.
Ahora sólo queda la música, Eudald,
ah, si no fuera por la música, Eudald,
que nos concede amparo
a tantas ansias
que llenan de angustia el corazón.
Mira cómo suena la música, Eudald,
aún nos queda la música, Eudald,
para que nos conmueva,
para que nos una,
para que nos traslade allá y más lejos aún,
lejos y allá, cuando...
Amami Alfredo
y que el mundo no pare...
Hace tanto frío en el corazón,
si nos dejan solos.
Y así, tozudos, vamos siempre hacia adelante
por miedo de morir de añoranza y amistad
viendo como el amigo se va.
Vivimos como si no fuera muriendo
que conducimos este camino
a un horizonte de ausencias infinito.
Tú estás en él y ves como yo vengo,
Dame abrigo, Eudald, amigo,
Y empezaremos el juego de los viejos marinos.
En Ítaca el gesto para el bello retorno,
en Amalfi la hoja donde dejar un nombre,
y en Ponza el lugar para vivir en paz la muerte.
Y si cansados de eternidad
en Folegandros tomamos algo,
ya conoces la plaza donde el Mundo descansa...
Ah, si no fuera por la música, Eudald,
mira como suena la música, Eudald,
que nos pone aire bajo las alas
y así nos permite el vuelo...
Ah, que no pare la música, Eudald,
que se nos lleve la música, Eudald,
para que nos conmueva,
para que nos exalte,
para que nos traslade allá y más lejos aún,
lejos y allá cuando...
Amami Alfredo
y que el mundo no pare...
Hace tanto frío en el corazón
si me dejas solo...
Cansados y empapados de recuerdos
seguimos inventando que existe un horizonte
sólo para olvidar la muerte...
Una canción de añoranza como una nana
que te acaricie el corazón en las horas largas.
Una carta abierta impulsada desde el entorno del BarnaSants reclama la creación del Ateneu de la Cançó en Barcelona, un espacio dedicado a preservar y dinamizar la canción de autor. La iniciativa cuenta con el respaldo de seis de los ocho exresponsables de Cultura de la Generalitat en las últimas dos décadas, abriendo algunas preguntas que van más allá de la música.
Ayer sábado, el Teatre Principal de Inca (Mallorca) se convirtió en el escenario de "60 anys de l’amor perdut", un emotivo concierto homenaje organizado por el festival BarnaSants para honrar la figura de Joan Ramon Bonet el undécimo integrante de Els Setze Jutges, coincidiendo con las seis décadas de su breve pero influyente trayectoria musical.
El cantautor valenciano Feliu Ventura presentó el 12 de marzo en la sala Paral·lel 62 de Barcelona su nuevo disco Tot el que hem guanyat perdent (Todo lo que hemos ganado perdiendo), en un concierto dentro del Festival BarnaSants marcado por una sonoridad más rockera y electrónica de lo habitual. Acompañado por una formación en formato power trío con teclado y una escenografía minimalista, Ventura defendió las siete canciones del nuevo trabajo junto a piezas emblemáticas de su repertorio.
Los cuatro referentes de la música chilena compartirán escenario el próximo 25 de abril en el Parque Estadio Nacional en la primera edición del festival Canción Nacional. El encuentro reunirá a figuras clave de la Nueva Canción Chilena y el Canto Nuevo en una cita concebida como acto de memoria colectiva y celebración.
La cantautora catalana Judit Neddermann presenta Llibert, un tema dedicado a su abuelo fallecido hace dos años, en el que reflexiona sobre la vida y la muerte como un ciclo continuo. La canción, publicada en la misma fecha de su muerte, se acompaña de un videoclip rodado en espacios significativos para su memoria familiar.