Dios le pague
y el suelo para dormir.
Registro para nacer,
permiso para reír.
Por dejarme respirar
y por dejarme existir.
Dios le pague.
Por el placer de llorar
y porque estamos ahí,
por los chistes en el bar
y el fútbol para aplaudir.
Un crimen pa comentar
y una samba pa divertir.
Dios le pague.
Por esa playa, esa falda,
por las mujeres de aquí.
El amor hecho de apuro,
luego afeitarse y partir.
Por el domingo, qué lindo,
televisión y maní.
Dios le pague.
Por esa grapa de gracia
que tenemos que beber.
Por ese humo desgracia
que tenemos que toser.
Por los andamios de gente
para subir y caer.
Dios le pague.
Por otro día agonía
para aguantar y vivir.
Por el dolor de la gente
que en la ciudad se ha de oír.
Y por el grito demente
que nos ayuda a huir.
Dios le pague.
Por esa arpía que un día
nos va a adular y escupir.
Y por las moscas y besos
que nos vendrán a cubrir.
Y por la calma postrera
que al fin nos va a redimir.
Dios le pague.
(1971)
Adaptación: Daniel Viglietti
Martirio llevó el pasado domingo 12 de abril al Auditori de Barcelona, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants, su espectáculo Al sur del tango, una propuesta que enlaza las raíces compartidas entre Argentina y España desde una interpretación que es tanto voz como gesto y emoción.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.