El futuro
alguien para torturar,
no hay nadie por aquí,
me siento solo.
Quiero el íntegro control
sobre toda la nación
y acuéstate a mi lado
¡es una orden!
Coge el único ciprés
antes de cuente tres
y mételo en culo
de tu cultura.
Venga ya, dame el telón,
¿dónde está la Inquisición?
He visto el futuro,
es un crimen.
Esto va a rodar por todos lados.
No habrá nada que se tenga alrededor.
Los vientos del horror cruzan el tiempo,
dejando traspuesto el firme corazón.
¡Dóblate, di perdón!
¡Y yo qué coño sé!
No tienes idea de mí,
soy judío de perfil,
pero fui yo
quien escribió la Biblia.
Ejércitos de gran valor
vi caer sin remisión,
pero si hay amor,
habrá vida.
Tu siervo aquí alza la voz:
"Deja el revólver, deja la hoz.
Esto es el fin,
se ha acabado".
Y cuando el cielo se paró
el mismo diablo se calmó.
He visto el futuro,
es un crimen.
Desde Kabul a Londres,
Tánger, Nueva York,
ya sólo queda ver lo peor.
Habrá espectros,
habrá fuego y dolor,
pero aquí no acaba el baile.
Verás colgando a tu mujer e hijos,
maldecirás a aquel que lo hizo,
mientras los pobres poetuchos cantarán
imitando a Charles Manson,
y no acaba el baile.
Venga ya, dame el telón,
¿dónde está la Inquisición?
Dame a Cristo
o dame Hiroshima.
Destruye otro feto ya,
no quiero niños a mi edad.
He visto el futuro,
es un crimen.
Adaptación: Alberto Manzano
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.