Mi piacerebbe tanto
partire per la tangente, e essere scorreto
uscire per strada e innamorarmi
sessanta volte in un pomeriggio,
e non dovermi controllare
polemizzando con l’autorità...
Mi piacerebbe tanto, di tanto in tanto,
non rispettare la coda nei cinema,
non avere orari, né orologio,
e andare al Liceu e, in un palco,
toccare il sedere a mia moglie
e sbadigliare dalla noia...
Mi piacerebbe tanto, talvolta,
stemperarmi, essere meno poeta,
fidarmi meno della ragione,
ridere molto di più, non lacrimare tanto...
Mi piacerebbe tanto, di tanto in tanto,
uscire sul balcone di casa mia,
e gridare a Dio che non mi inganni
con paradisi e inferni,
bruciare il denaro, non pagare tasse,
fare il bagno nudo a Castelldefels...
Mi piacerebbe tanto, di tanto in tanto,
lanciare le paure dalla finestra,
essere spericolato, irresponsabile,
contraddittorio, impresentabile,
e non sentirmi affatto colpevole,
di fare il delinquente irriverente...
Mi piacerebbe tanto, di tanto in tanto,
essere iconoclasta, machiavellico,
bullo da spiaggia, figlio di puttana,
figlio prediletto della notte...
Traduzione: Gianni Carlucci, Montserrat Collell Pasqués, Sergio Secondiano Sacchi, Franco Settimo
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.