Novedad editorial

Julio Bravo Kirsinger publica «36 ponchos negros», un libro clave sobre una etapa poco conocida de Quilapayún

REDACCIÓN el 23/10/2025 

El nuevo libro de Julio Bravo Kirsinger, 36 ponchos negros. La canción perdida, recupera una historia singular: el momento en que el grupo Quilapayún decidió expandirse a 36 integrantes incorporando incluso talleres juveniles y un elenco femenino. A través de una narración autobiográfica, el autor reconstruye esta experiencia desde su propia vivencia como uno de sus miembros.

Portada del libro «36 ponchos negros. La canción perdida» de Julio Bravo Kirsinger.

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Con el título 36 ponchos negros. La canción perdida, el autor chileno Julio Bravo Kirsinger entrega una pieza fundamental para completar el panorama histórico de la Nueva Canción Chilena. En esta obra, Bravo rescata un episodio poco documentado en la historia de Quilapayún: su expansión en 1972 hacia un proyecto colectivo que llegó a contar con 36 integrantes, mediante la creación de diversos "talleres" o elencos formativos. Entre ellos, surgieron figuras como Hugo Lagos, Guillermo García, Ricardo Venegas, Daniel Valladares o Marcelo Véliz, que más tarde se incorporarían al grupo principal.

Este libro no solo es un ejercicio de recuperación histórica, sino también un testimonio en primera persona. Julio Bravo fue parte de aquel elenco ampliado, y en sus páginas plasma una memoria íntima, marcada por la emoción, la nostalgia y el contexto político de un Chile en transformación. Tal como señala el autor, el libro contiene "aspectos biográficos de mi vida juvenil que coincidieron con el desarrollo de Quilapayún", y añade que en él se entretejen "anécdotas, propósitos, contexto cultural y social de años en que soñábamos con un mejor mundo para todos y todas".

Entre los elencos creados en 1972 se encontraba el llamado "Quilapayún-F" (la F por femenino), dirigido por Mirtha Parada —hermana de Rodolfo Parada— y conformado exclusivamente por mujeres, un gesto inédito en la época. También existió el "Lolopayún", agrupación infantil y juvenil que años después daría origen al grupo Ortiga. Estas estructuras, además de ser auténticas canteras musicales, permitieron extender la presencia de Quilapayún por todo el territorio chileno durante un período socialmente convulso, antes del golpe de Estado de 1973.

El libro ofrece un arco temporal que abarca desde ese breve pero intenso período de comienzos de los años 70, pasando por la dispersión del proyecto en los años de dictadura, hasta alcanzar reflexiones situadas en el presente. En este recorrido, Bravo reflexiona sobre el carácter formativo y político del proyecto Quilapayún: un espacio donde los jóvenes integrantes no solo aprendían un estilo musical y un repertorio, sino también una manera de posicionarse críticamente frente a la realidad chilena de ese momento.

36 ponchos negros se organiza en torno a lo que el autor llama "círculos narrativos concéntricos", que permiten al lector entrar y salir de escenas clave, relatos personales y análisis culturales. La subjetividad del autor se entrelaza con una mirada histórica, componiendo un testimonio donde lo biográfico se convierte también en documento colectivo. Es, como afirma el propio texto, una "subjetividad reflexiva" en la que el gesto autobiográfico se articula con lo histórico y lo cultural, sin perder nunca el tono humano y emotivo.

Esta publicación se convierte, además, en una pieza necesaria para comprender en toda su complejidad la historia de la Nueva Canción Chilena. Si bien se ha escrito mucho sobre los fundadores y la trayectoria principal de Quilapayún, este libro aporta una visión desde dentro del proceso pedagógico, comunitario y político que el grupo impulsó en esos años de efervescencia cultural. Al mismo tiempo, revela los mecanismos de reproducción de un repertorio y una estética que marcaron a varias generaciones de músicos populares.

Julio Bravo Kirsinger (Santiago de Chile, 1955) es profesor de Estado en artes visuales, artista visual e intérprete vocal. Formó parte del elenco Quilapayún entre 1972 y 1973. Ha sido integrante del Ballet Folclórico Nacional (BAFONA) y fue cofundador y primer director musical del Ballet Folclórico Chileno (BAFOCHI) en la década de los 80. 36 ponchos negros es su cuarta publicación, precedida por El arte costumbrista en Chile y los poemarios Hacia adentro y No me amordacen del sur.

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