Festival BarnaSants 2010
Lien y Rey, trovadores del futuro
Si la colaboración mantenida en los últimos años entre Barnasants y el Centro Pablo de la Torriente Brau nos trajo el año pasado a los Villaclareños Diego Gutiérrez y Yaíma Orozco, este año hemos tenido el placer de conocer otra propuesta innovadora, la de Lien Rodríguez y Rey Pantoja.
Si la colaboración mantenida en los últimos años entre Barnasants y el Centro Pablo de la Torriente Brau nos trajo el año pasado a los Villaclareños Diego Gutiérrez y Yaíma Orozco, este año hemos tenido el placer de conocer otra propuesta innovadora, la de Lien Rodríguez y Rey Pantoja.
La carta de presentación de Lien y Rey fue una demostración de que podían interpretar temas muy fieles al estilo de la trova tradicional cubana. Dos cosas quedaron bien claras desde el mismo inicio del concierto. Por un lado algunas influencias musicales de estos dos talentosos jóvenes matanceros y por otro la capacidad de poder fundir sus voces en lo que se podría considerar una simbiosis casi perfecta. Temas como La culpa vinieron a reforzar más adelante la adhesión a sus raíces, pues recordaban por su sonido y la exquisitez del lenguaje a los trovadores cubanos de antaño.
Sin embargo con su Infusión de caña santa y Tonada del romerillo nos regalaron un sahumerio que mostraba su eclecticismo y como han influido en ellos las estancias que por cuestiones profesionales periódicamente hacen en Colombia. De una manera que quizás pudo sonar rara para oídos más conservadores, incursionaron por momentos en armonías que hacían sospechar la existencia de un dominio profundo de conceptos musicales. Cosa cierta, pues ambos son graduados de la Escuela Nacional de Artes en Cuba. Eso sí, detrás de una manera muy original de hacer música se percibió una calidad indiscutible. Se entiende entonces porqué al decir de Silvio Rodríguez este dúo es pionero en lo que califica como trova del futuro.
Latitud cero y Pájaro mañanero dejaron ver el amplio espectro de sonoridades de estos muchachos y como han sido capaces de asimilar géneros musicales de muchos rincones del mundo, para fundirlos y darnos una clase magistral de filosofía de la vida. Quizás está justo allí una de sus virtudes; el poder llegar a ser universales con letras de un profundo contenido que a veces rozaba el surrealismo y hacerlo utilizando un tres tan cubano como ellos. Un tres que por momentos parecía que Rey hacía cantar y que junto a la ejecución de Lien del violonchelo aportó más argumentos para que no fuera un concierto en escala de grises.
Sirvió este encuentro de presentación a su más reciente trabajo discográfico “Leídos y escribidos”.
Y justo en el tema que le da título al disco nos cantaron un cuadro de ciertos aspectos de la sociedad cubana actual. Aunque es válido señalar que las problemáticas sociales cubanas fueron tocadas con pinceladas que podían ser invisibles a los ojos de quién sea un profano de los temas de su “isla resistente”.
Esta vez no pudieron presentarse con los músicos que los acompañan. Así que igualmente queda abierta una puerta para poder escuchar en otro momento nuevas propuestas de estos magníficos trovadores del futuro.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.