Querido Lluís Llach
Hoy estoy de luto y me durará un tiempo porque ya sólo quedan 24 días para que Lluís Llach haga su último concierto. También lo comento en el artículo del AVUI. Lo llevo fatal, es mi cantante, ha sido mi camino, mi manera de escribir, mi manera de aproximarme al mundo y describirlo. Y mira que es propalestino y yo directamente judío; y mira que es comunista y yo creo que es la ideología más estúpida y asesina de la historia; y mira que es feminista y yo creo que el feminismo es una ramificación del lesbianismo no correspondido. Y mira que es ecologista y yo lo asfaltaría todo, etcétera, etcétera. Pero sus canciones son mi vida aunque a veces tenga que creer que dicen otra cosa o las interprete a mi manera que seguro de que no es la suya. Sus canciones son mi vida y me quedo siempre paralizado cuando lo veo, pero paralizado quiere decir exactamente eso, y empiezo a tartamudear, a temblar, me quedo como si hubiera visto una aparición, nunca sé qué decir, debe pensar que soy idiota, siempre que he hablado con él ha sido con esta voz temblona, con esta voz que no sabe qué decir porque me he quedado paralizado mirándolo. Me podría pasar horas mirándolo, a veces voy a los ensayos y me siento en un rincón de la platea y es como si se marchara del mundo y me concentro mirándolo y a veces alguien me habla y no sé que me está diciendo. Es un asunto bien extraño, es esta fascinación total, absoluta, redonda como un mundo, no hay nada más, todo es él, muchas veces ni hablamos y muchas veces seguro que ni me ve. Hoy estoy de luto y me durará un tiempo porque queda muy poquito para que mi cantante lo deje, sabía que me afectaría, sabía que me afectaría porque soy una vaca sentimental con una esponja en el cogote, siempre a punto de derramarse, siempre a punto de llorar. Han pasado novias, escuelas, mi padre se marchó un día, amigos, artículos, casas donde he vivido, ciudades, la sensación de no poder más la sensación de estar perdido, y siempre he tenido alguna de tus canciones conmigo. Hace tantos años que me acompañas que no tengo ningún recuerdo de cómo era mi vida sin ti. Hace unos días descubrí que la única cosa que realmente sé son tus canciones de memoria y tu biografía. Hace unos días descubrí que todo lo que he vivido lo he vivido contigo. Es horrible que te vayas, Lluís.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
Rajery y Raúl Rodríguez publican Mandry ve? (¿Aún duermes?), un álbum conjunto de once canciones nacido del diálogo entre la tradición musical de Madagascar y el flamenco. La valiha malgache y el tres flamenco se encuentran en un repertorio formado por composiciones propias, piezas tradicionales e improvisaciones, con conexiones rítmicas que alcanzan también a los sones cubanos.