La Nova Cançó, la voz de un pueblo (III)
Otras fotografías de La Cançó (I)
La exposición La Nova cançó. La veu d’un poble (La Nueva canción. La voz de un pueblo) exhibe, además de objetos y audiovisuales, alrededor de 150 fotografías que provienen de figuras capitales de la fotografía catalana.
La exposición La Nova cançó. La veu d’un poble (La Nueva canción. La voz de un pueblo) exhibe, además de objetos y audiovisuales, alrededor de 150 fotografías que provienen de figuras capitales de la fotografía catalana.
Hablar de fotografía y Cançó es hablar de Pilar Aymerich, Colita, Josep Puvill, Toni Catany, Oriol Maspons, Francesc Fàbregas, Leopoldo Pomés, Jordi Gumí, Paco Elvira, Pedro Madueño, Marc Rius, Pere Monés, Martí E. Berenguer, Juan Miguel Morales, Jordi Batiste y Marta Fuertes.
A continuación les ofrecemos una selección de estas fotografías que son especialmente interesantes tanto por la calidad artística como por el valor documental o fotoperiodístico que tienen y que nos ayudan no sólo a explicar el momento histórico y sus protagonistas sino que también nos muestran la evolución de los aspectos artísticos y de creación de la fotografía a lo largo de las décadas.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.