III Congreso Iberoamericano de Cultura
¿Cómo dar a conocer las músicas de Iberoamérica?
Esa fue la pregunta que Ramiro Osorio, Adriana Pedret, Benjamin Taubkin y Cristina King trataron de responder en el panel Industrias de la música: circulación, festivales, mercados y circuitos.
Esa fue la pregunta que Ramiro Osorio, Adriana Pedret, Benjamin Taubkin y Cristina King trataron de responder en el panel Industrias de la música: circulación, festivales, mercados y circuitos.
Para Ramiro Osorio, ex ministro de cultura de Colombia y director del Centro Cultural Julio Mario Santodomingo, las naciones en su conjunto tienen la necesidad de abrirse a las músicas y a productos culturales: “El reto es que nuestros países, gobiernos y sociedades logren una serie de acuerdos que permitan la distribución de los productos culturales y los artistas”.
El impacto de esta distribución a través de festivales y otros programas, según Osorio, garantiza un desarrollo social que trasciende los círculos culturales. “Se requiere que nuestros gobiernos entiendan el papel fundamental que la cultura tiene para el desarrollo sostenible. Su función es transversal para el desarrollo de las demás políticas públicas”, afirmó. Como ejemplo de esto, el ex ministro colombiano citó el caso del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá que, bajo su óptica, ha revolucionado las nociones de espacio público y pertenencia ciudadana en la capital colombiana.
Precisamente sobre pertenencia habló Benjamin Taubkin, director del Núcleo Contemporáneo de Sao Paulo y curador del Mercado Cultural de Bahía. Con un carisma que contagió de emoción al público, el brasileño prefirió salirse del libreto que convocaba la charla y aprovechó para invitar a los artistas a que afiancen sus identidades desde la música. “Las gentes deben saber quienes son, deben saber de donde vienen”, dijo Taubkin.
Emoción, imaginación, ética, trabajar en diálogo, trabajos colaborativos, fueron algunas de las propuestas de Cristina King, promotora cultural del Festival Barroquísimo de la ciudad de Puebla, México. King fue reiterativa en plantear la suma de esfuerzos —entre artistas locales, representaciones diplomáticas, otros festivales— como fórmula para el éxito de los proyectos culturales. De lo contrario, “lo que pudiera ser un circuito bárbaro para desarrollar a largo plazo se convierte en una iniciativa efímera, vacía, sin sustentabilidad”.
Otra clave, señaló la gestora, es perfilar los macroproyectos culturales sin perder el norte, “a través del valor de una marca de ciudad y no confundir el espectáculo, el show, con el valor cultural”. Así, la ciudad de Puebla ha transportado a los festivales culturales hasta la cotidianidad de sus ciudadanos.
Finalmente, Adriana Pedret extendió una invitación para quienes quieran vincularse con el primer mercado cultural EXIB que se tomará la ciudad española de Bilbao en octubre de 2011. El lanzamiento de este encuentro itinerante será en noviembre.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.