Festival BarnaSants 2009
Negro y Blanco canción-propuesta
El dúo boliviano Negro y Blanco actuó en BarnaSants por segundo año consecutivo.
El dúo boliviano Negro y Blanco actuó en BarnaSants por segundo año consecutivo.
© Xavier Pintanel
La primera mala noticia —y afortunadamente última del concierto de anoche— fue la ausencia del trovador Luis Rico. Problemas de última hora lo retuvieron en La Paz privando al público —que abarrotó el auditorio de la Casa América de Catalunya— de un concierto único en el que se proponía un mano a mano entre dos generaciones de trovadores bolivianos.
Este año el BarnaSants estrenaba convenio de intercambio entre trovadores bolivianos y catalanes al igual que se hizo el año pasado con el Centro Pablo de la Torriente Brau de Cuba. Confiemos en que esta ausencia no tendrá repercusiones en la continuidad de tan excelente idea.
En este sentido Christian Benítez y Mario Ramírez insistieron ayer en la idea del mestizaje, del intercambio, de la integración. Del respeto por la cultura del que viene y del respeto por la cultura del que está. Y de la suma de ambas que al fin y al cabo es lo que nos hace avanzar como pueblos.
Los Negro y Blanco reivindican ante la canción-protesta —a la que no renuncian y de la que no se sienten ajenos— la canción-propuesta. Interesante idea puesto que la protesta sin propuesta es, de hecho, una queja.
Empezaron, como no podía ser de otra manera, con "Píntame Bolivia" y siguieron con varias composiciones en la más pura lírica de la trova como a "A quemaluz" y "Ellas". Hubo tiempo también para la recuperación de canciones antiguas como "Tesis" y al final para las canciones más inspiradas en los bailecitos, cuecas, caporales y chacareras.
Fue un concierto fresco, ameno, con tiempo para todo. Un concierto para escuchar, reflexionar, emocionarse y divertirse. Esperemos que esto, y el éxito de público, provoquen un nuevo regreso.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.