Nueva aventura artística
Lluís Llach ultima su primera novela
El cantautor catalán Lluís Llach (Girona, 1948) ha estado escribiendo los últimos años una novela que se publicará próximamente bajo el sello de Empúries, del Grupo 62, según ha podido saber la Agencia Catalana de Noticias (ACN).
El cantautor catalán Lluís Llach (Girona, 1948) ha estado escribiendo los últimos años una novela que se publicará próximamente bajo el sello de Empúries, del Grupo 62, según ha podido saber la Agencia Catalana de Noticias (ACN).
Lluís Llach
© Xavier Pintanel
Tras su retirada de los escenarios en marzo de 2007, Lluís Llach se había centrado en su bodega en el Priorat —el Celler Vall Llach de Porrera— y en su actividad humanitaria en el Senegal a través de su Fundació Lluís Llach.
Pero parece ser que el trovador catalán ha estado tenido tiempo para ultimar la redacción de su primera obra literaria, de la que queda acabar de cerrar flecos como el título, que aún no se ha hecho público; rompiendo así su silencio artístico.
Desde que Llach decidió terminar con su carrera musical el 24 de marzo de 2007 en Verges, solo ha regresado puntualmente a la actividad artística para componer junto a Borja Penalba la música del espectáculo Llits y para actuar al final de una manifestación en València en contra la prohibición a TV3 (la televisión pública catalana) en donde interpretó Abril 74, No abarateixis el somni i Silenci encima de un camión descubierto.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.