Para la grabación de un disco en vivo

Sublime maridaje de Roger Mas con la Cobla Sant Jordi

por Martí Marfà i Castán el 05/01/2012 

El cantautor catalán Roger Mas cierra el 2011 desvelando sus raíces musicales en su ciudad natal, Solsona (interior de Cataluña). Acompañado de la cobla catalana más heterodoxa, ofreció un triple concierto que se editará discográficamente en marzo.

Roger Mas y la Cobla Sant Jordi en Solsona.

© Txell Mas

Para quienes lo desconozcan, la cobla es una formación instrumental típicamente catalana dedicada a la interpretación de la típicamente catalana sardana. Ésta es un patrón musical y de danza que en el paso de los siglos XIX al XX se convirtió en baile nacional de Cataluña, gracias al empeño de la burguesía nacionalista de la época y a la adhesión de las clases populares. Pero la cobla, compuesta habitualmente por diez vientos, un tamboril y un contrabajo, no tiene porqué limitarse a las sardanas. Eso demostró de nuevo la atrevida Cobla Sant Jordi, esta vez en alianza con el cantautor Roger Mas.

Son más de quince años de escenarios, siete discos premiadísimos y elogios por doquier. Pero esta joven figura de la canción catalana se resiste a bajar la guardia y volvió a superarse con este original, impecable y delicioso directo. Los organizadores, que habían previsto dos sesiones (28 y 30 de diciembre), se vieron obligados a sumar una nueva fecha (29) para responder al éxito de la convocatoria.

Fue todo muy simbólico. Escogió su cuna geográfica, Solsona, para rendir pleitesía a sus mamas musicales. El concierto fue dedicado principalmente al repaso de algunos de sus referentes, como la canción europea (L’Aigle Noir, Amore che vieni, amore che vai o La bien pagá) o la música popular, con la catalana El Testament d’Amèlia (en la versión sardana de Joan Lamote de Grignon) o la vasca Haika, Mutil. Las composiciones propias se colaron puntualmente en el extenso repertorio (L’home i l’elefant, Si tu m’ho dius…, Trist com el sol, Oda a Francesc Pujols o la nueva Emboscat).

Además de la cobla, Roger Mas convocó a Josep Pinyu (batería), a Arcadi Marcet (contrabajo) y al maestro Xavier Guitó (piano). Éste firmó unos excelentes arreglos musicales con los cuales el cantautor rememoró su formación clásica, exaltó la épica de la cobla e incluso remitió a la sonoridad del “ball d’envelat” (sesiones populares de baile dominical y festivo en la Cataluña del siglo XX).

Pero el grueso simbólico del show lo ocuparon los guiños patrióticos. Ataviado a lo Jacint Verdaguer (alpargatas catalanas y traje), el artista ofreció su musicalización de unos versos del poeta (Caminant) y de otros de Maria Mercè Marçal (Si el mar tingués baranes). En un arreglo aparentemente imposible del prodigioso maestro Guitó, la Cobla interpretó al mismo tiempo los himnos Muixeranga d’Algemesí (València), La balanguera (Mallorca), el Ball de l’Àliga de la Patum de Berga (Cataluña), y Aquelas montanhas (Valle de Arán). Momento apoteósico también lo propició El dolor de la bellesa, pionera colaboración de Roger Mas y la Cobla Sant Jordi en el último disco de aquél (A la casa d’enlloc, Satélite K, 2010). La conmoción del auditorio fue tal que llegaron a arrancarle hasta cuatro bises. Uno de ellos fue la sardana Santa Espina, siempre exaltadora de fervores nacionalistas. ¡Para no salir vitoreando “Visca Catalunya!”…

Con el permiso del público, también repitió Michela, dedicada a su mujer, que aparentemente no había conseguido bordar en ninguno de los dos conciertos anteriores. El cansancio de tres sesiones seguidas se entrevió en algún momento del concierto y especialmente al final, donde su cálida y grave voz perdió un poco el equilibrio. También pugnó contra los nervios de la grabación en directo con un Stanislavski! Concentration!, inteligente e irónico guiño al director ruso y su influyente método escénico.

Traiciones emocionales aparte, Roger Mas ofreció una brillante auto-disección, y para ello escogió a unos acompañantes de lujo. El disco resultante, que se presentará en marzo en el Auditori de Barcelona, seguro que formará parte de la discografía catalana imprescindible.

LO + LEÍDO
1.
Dialecto de Pájaros: El resurgir en Chile de una cantata chamánica
[03/11/2025] por Ricardo Tapia

Casi cuatro décadas después de su estreno en Ámsterdam, la cantata Dialecto de Pájaros del compositor Patricio Wang revive en Chile con una versión revisada por su autor. Una obra mística y vanguardista que regresa para cerrar un ciclo pendiente en la historia musical de Quilapayún y Patricio Wang.

2.
BarnaSants celebra el legado de Lluís Llach con un concierto que revive los míticos conciertos de 1976
[14/11/2025]

El Festival BarnaSants 2026 iniciará el 27 de enero, en el Palau de la Música Catalana de Barcelona, su 31.ª edición con un concierto de homenaje al cantautor Lluís Llach, que conmemorará el 50.º aniversario de los míticos conciertos de enero de 1976. El espectáculo reproducirá, medio siglo después el repertorio original íntegro de aquellos conciertos con la participación de artistas como Manel Camp, Santi Arisa, Borja Penalba, Gemma Humet o Joan Reig, entre otros.

3.
Inti-Illimani y Valentín Trujillo reversionan dos himnos chilenos en un nuevo EP
[31/10/2025]

En el marco de las celebraciones por su 60º aniversario, la emblemática banda chilena Inti-Illimani suma una nueva colaboración de alto calibre: esta vez junto al maestro Valentín Trujillo, en un EP que reinterpreta dos de las canciones más significativas del repertorio cultural chileno: El arado, de Víctor Jara, y El pueblo unido jamás será vencido, de Sergio Ortega.

4.
Víctor Manuel publica «Solo a solas conmigo», nuevas canciones tras siete años de silencio discográfico
[21/11/2025]

El cantautor asturiano Víctor Manuel inaugura etapa con Altafonte y presenta un álbum producido por David San José, formado por composiciones que abordan el amor, la esperanza y la identidad personal en un tiempo marcado por la incertidumbre.

5.
Fallece a los 91 años la cantante Ornella Vanoni, voz emblemática y figura esencial de la música italiana
[22/11/2025]

La cantante italiana Ornella Vanoni, conocida por clásicos como Senza fine, deja una trayectoria de más de siete décadas marcada por la versatilidad, la presencia escénica y su papel como una de las grandes damas de la canción italiana.