Programa BarnaSants 2012
Javier Krahe
El cantautor madrileño Javier Krahe hace más de veinte años que hace música fuera del marketing, rodeado de un público reducido pero fiel.
El cantautor madrileño Javier Krahe hace más de veinte años que hace música fuera del marketing, rodeado de un público reducido pero fiel.
Javier Krahe
Javier Krahe ha pasado muchas veces por el festival BarnaSants, que siempre le reserva un lugar privilegiado. Este año lo hará con un concierto de retrospectiva de toda su amplia trayectoria. Músico de culto admirado por artistas como Joaquín Sabina o Enrique Morente, su canción irónica y mordaz es un valor seguro en tiempos líquidos y postmodernos.
Krahe hará un recorrido por toda su discografía acompañado por su banda, para hacer gala con maestría de su ironía, burla y humor. Un lujo imprescindible y accesible en estos tiempos que corren de usar y tirar. Y vuelve con más fuerza que nunca.
Javier Krahe, cantautor (Madrid 1944), en 1967 se va a vivir a País, donde empieza a escribir a sus primeras canciones. Georges Brassens y Leonard Cohen son dos de los autores que más marcan la cultura musical de Krahe.
Años después actúa en “La Aurora” junto con Chicho Sánchez Ferlosio, donde conoce a Joaquín Sabina. Javier Krahe fue uno de los artistas de referencia con vigencia actual que se ocuparon de renovar la canción tras el franquismo. Hablamos de los tiempos de “La Mandrágora”, junto a Joaquín Sabina y Alberto Pérez. Todavía hoy el álbum que publicaron juntos en 1981, sigue siendo un auténtico éxito.
Desde entonces, no ha dejado de actuar en salas, teatros y cafés donde las letras de sus canciones han sido reivindicadas por varias generaciones. Sigue grabando discos, continúa compartiendo con sus seguidores su mirada divertida, ácida y crítica con muchísimo éxito.
En efecto Javier Krahe sigue siendo un autor de referencia tanto para artistas como para los incondicionales de la canción de autor. Destacando siempre por conseguir una suerte de calidad, el humor, crítica y profundidad en sus letras, difícilmente igualable, y que han llegado a ser incluso, objeto de estudio de filólogos como Miguel Tomás-Valiente.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El fotógrafo Maxi Vernazza publica Alguien en el mundo, un libro que reúne imágenes de Charly García tomadas entre 1998 y 2008, durante una de las etapas más intensas de su trayectoria: los años atravesados por el concepto Say No More. El volumen nace de casi dos mil fotografías, analógicas y digitales, y recorre escenarios, viajes, estudios, hoteles y momentos cotidianos del músico argentino.
Rajery y Raúl Rodríguez publican Mandry ve? (¿Aún duermes?), un álbum conjunto de once canciones nacido del diálogo entre la tradición musical de Madagascar y el flamenco. La valiha malgache y el tres flamenco se encuentran en un repertorio formado por composiciones propias, piezas tradicionales e improvisaciones, con conexiones rítmicas que alcanzan también a los sones cubanos.