La otra Penélope
Augusto Algueró y Joan Manuel Serrat
Pocas personas han influido tanto, para bien o para mal, en la carrera de Serrat como José María Lasso de la Vega. Este personaje—para no entrar en responsabilidades judiciales digamos que si coincidiera con él en un naufragio estaría más pendiente de él que del barco—, este personaje decía, fue el responsable de algunos de los más sonados éxitos y también de los mayores errores del trovador catalán.
Lasso de la Vega fue, por ejemplo, quien propició esta unión contra natura entre Serrat y Augusto Algueró que dio como resultado la canción Penélope. Y digo que esta unión fue inusual porqué Serrat venía del mundo de la trova y Algueró de aquello que se dio en llamar canción ligera o comercial. Los grandes éxitos de Augusto Algueró ("La vida es una tómbola de luz y de color", "La chica ye-yé", "ola, ola ,ola, ola, no vengas sola") no ligaban a priori ni estilística ni formalmente con la canción de Serrat.
Aún así, decidieron presentarse juntos al IV Festival Internacional da Canção Popular de Rio de Janeiro, y ganaron los tres premios posibles: a la mejor letra, la mejor música y la mejor interpretación.
Las relaciones personales entre Serrat y Algueró nunca fueron, por decirlo de alguna manera, demasiado cercanas. Quizás esto, o cualquier otra cosa, propiciaron que —como quien dice subiendo al avión hacia Rio— Serrat propusiera cantar Penélope con una música que él mismo había compuesto. Los hechos han dado la razón a Lasso de la Vega y a Augusto Algueró y esa Penélope ha pasado a ser una de las canciones imprescindibles en cualquier antología de Serrat. La otra Penélope, la de letra y música de Serrat quedará —tan celoso como es Serrat con sus inéditas— esperando en el andén un tren que no llegará jamás.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.