¿Vivir de la música?, echemos cuentas.
A menudo, amigos que en su mayoría vienen de otros países de América me preguntan:
—¿Y tú vives de la música?
—¿Yo?, ¿crees que si viviera de la música podría tener este aspecto tan lustroso?
Pues no, efectivamente, en España vivir de la música es casi un imposible, una quimera.
Si les parece, echemos cuentas. Un cantautor cualquiera, además de tener pocos sitios donde tocar, los sitios suelen pagar bastante poco. Apenas ningún local suele ofrecer un fijo por actuación, suelen ofrecer o bien cobrar una entrada y entregar dicha cantidad al músico, quedándose ellos con el dinero de las consumiciones o también pueden ofrecer un porcentaje de las consumiciones. Pues bien, un concierto medio en una ciudad como Madrid o Barcelona, con locales de no mucha capacidad, pueden contar como mucho con 30 ó 40 personas en un concierto de alguien que sea conocido, ya que de no serlo, lo más normal es encontrarte con 6 personas en la sala. Dando por buenas las 40 personas a unos 3€ por entrada, tenemos una recaudación de 120€, esto suponiendo que la sala entregue el 100% al músico.
Conciertos de este tipo, en una ciudad grande, como Madrid o Barcelona, pueden tenerse 4 ó como mucho 5 al mes, en ciudades más pequeñas, muchos menos, ya que hay menos locales donde tocar.
Con 5 conciertos al mes, recaudaríamos 600€, que es el equivalente al salario mínimo interprofesional que está fijado en España. Partiendo de la base que dicha cantidad la hemos fijado pensando que los conciertos se celebrarían en Madrid o en Barcelona, también debemos tener en cuenta que los gastos también son los de dichas ciudades, es decir, conseguir un alquiler de un apartamento en Madrid por menos de 600€ es algo casi imposible, por lo que si además tenemos la “fea costumbre” de comer cada día, la tarea se vuelve ardua y difícil.
Lo normal es que se toquen menos de 5 veces al mes, se pueden dar ustedes una vuelta por las páginas webs de los cantautores que suelen tocar en los locales españoles y verán que casi ninguno tiene la agenda tan “abarrotada”, además, lo de las 40 personas es una apuesta bastante optimista, ya que el grueso del público suele aportarlo el músico que toca, ya que los locales apenas aportan público propio, por lo que la gente tiende a saturarse de conciertos, por muy fieles que sean.
También es posible que de vez en cuando te salga un “chollo”, es decir, un concierto subvencionado por algún organismo (la mayor parte de las veces suele ser un ayuntamiento y casi siempre regido por un partido situado en la izquierda, la derecha suele financiar “otro tipo de cultura”). Ese tipo de conciertos suele llevar una dotación económica fija, pero son dificilísimos de conseguir, ya que hay poquísimos. La dotación económica tampoco es que sea para hacerse millonario, ya que suelen oscilar entre los 200€ y los 400€ (salvo honrosas excepciones). Si estás bien relacionado, es posible que puedas conseguir un par de conciertos de estos al año.
Resumiendo, todas estas cuentas las hemos hecho pensando en ser “ilegales”, es decir, sin pagar la Seguridad Social como autónomo (a la que estaríamos obligados según la legislación española), sin declarar a hacienda, sin comer, sin comprar ropa, etc. Si además, en algún concierto quisiéramos hacernos acompañar por músicos instrumentistas, yo os recomiendo que al terminar el concierto os acerquéis a cualquiera de las zonas de vuestra ciudades donde se ejerce la prostitución, a ver si os podéis sacar un buen sueldo, ya que lo de vivir de la música….. ¡está jodido!.
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