RETRATOS DE CANTANTES
LOLE MONTOYA
LOLE MONTOYA
© Juan Miguel Morales
Lole Montoya es miembro de la flamenca familia Montoya. Como cantante aparece a mediados de los 70 formando dúo con su compañero Manuel. Gitana de Sevilla, posee una voz profunda y bella capaz de parecer árabe cuando interpreta canciones en ese idioma -con Lole y Manuel ha grabado varias-. Admirada por todas las voces femeninas del flamenco joven aparecidas después que ella, el dúo reinventa el flamenco sacándolo de sus lugares más habituales -las peñas- para, con su fórmula personal poco ortodoxa y auténtica, llevarlo a los ambientes de rock o música popular con dignidad. Después de que Lole y Manuel se separaran definitivamente en el 95, Lole graba un disco en solitario donde deja impresa su religiosidad -es evangélica- cada vez más prioritaria en su vida.
Algunos discos: "Pasaje del agua" (CBS/Sony, 76), "Casta" (CBS/Sony, 84), "Lole y Manuel cantan a Manuel de Falla" (Pasión/Polygram, 92), "Liberado" (Emi, 97).
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.