Novedad discográfica
Mayte Martín lanza «Cosas de dos», su segundo disco de boleros
Para estar en España en el negocio de la música hace falta tener "'dos' bien puestos", asegura Mayte Martín haciendo un juego de palabras con el título de su último disco, Cosas de dos, un desvío de su ruta flamenca para volver a su pasión por el bolero, que acaba de sacar gracias al "crowdfunding".
Para estar en España en el negocio de la música hace falta tener "'dos' bien puestos", asegura Mayte Martín haciendo un juego de palabras con el título de su último disco, Cosas de dos, un desvío de su ruta flamenca para volver a su pasión por el bolero, que acaba de sacar gracias al "crowdfunding".
Portada del disco «Cosas de dos» de Mayte Martín.
EFE - Mayte Martín (Barcelona, 1965) ha editado en sus 28 años de carrera seis discos y no estaba contenta con el devenir de ninguno de ellos. Por eso decidió que el séptimo, que presenta el miércoles en concierto en el Teatro Fernán Gómez, fuera sin discográficas por medio, sólo con aportaciones del público a través de una página Web, lo que se conoce como "crowdfunding".
"La experiencia ha sido bonita. Cada día vigilaba el contador de las aportaciones —ha logrado tres tercios de lo que pretendía— y me emocionaba con las historias: ha habido gente que ha puesto dos euros, porque creía en el proyecto y eso era todo lo que podía dar", rememora en una entrevista con Efe.
Cosas de dos, grabado en directo el pasado mes de mayo en la sala de Barcelona Luz de Gas, solo tiene en común con el mítico Free boleros, que grabó en 1996 con Tete Montoliu, Somos. El resto de canciones, hasta catorce, son temas que siempre le han gustado y que tejen, dice, la materia de que está hecha ahora.
Espérame en el cielo, Piensa en mí, Yo lo comprendo, Regálame esta noche, En un rincón del alma, Me perdonas, No sé tú, ¿Hacia dónde...?, Palabras, Sabrá Dios, Lía, Piel canela y Por si te quedas han sido sus elecciones.
"Por si te quedas es una canción que me hizo mi hermano —Paco Martín— hace más de quince años, junto con otra que se llama Nunca te gustaron las muñecas. Entonces no le hice mucho caso, pero ahora he sentido que estaba preparada para ella", detalla la cantaora, refractaria a todo tipo de "camelo", pequeño o grande.
"No entiendo esa necesidad del figureo, de hacer otra cosa distinta de lo que uno siente, de hacer algo que no quieres para conseguir algo que no sabes muy bien si te va a hacer bien... Y ahora hay tanto camelo con todo.", lamenta.
Ella está haciendo, lisa y llanamente, lo que quiere y ha comprobado que hay público para un proyecto "autogestionario" como el suyo: "¿Qué más se puede pedir? Bueno, que fueran muchos más pero...", se ríe.
Le ha gustado tanto que no le importaría repetir la experiencia en su próximo disco, una vuelta a su fe flamenca y un sentido homenaje a los "grandes" que ya no están, de Enrique Morente a su adorada Pastora Pavón, La Niña de los Peines, pero también a sus padres, y que llevará por título Por los muertos del cante.
"A mi padre, porque, viajando con sus discos de flamenco desde su Andalucía a Cataluña, es el responsable de que yo ame el cante, y a mi madre por su sentido de la libertad y la honradez", desvela la artista, sutil y cautelosa con todo lo que se refiere a su intimidad, ya que, sostiene, su escaparate es solo el escenario, su arma terapéutica más potente, y lo que hace en él.
Preparando su próximo trabajo, Martín ha entendido también el porqué de su "irreductible compromiso con la libertad": "Mi madre, un ejemplo de vida y libertad, me lo enseñó, y ahora comprendo como nunca antes lo de 'honrarás a tu padre y a tu madre'".
Cuando empezó en el mundo del flamenco —en 1987 ganó el máximo galardón del festival del Cante de las Minas—, le entraron "muchas dudas", porque parecía que tenía que "pasar por determinados aros", y su madre le dijo que actuara en libertad, pero que tenía "la obligación moral" de compartir el don que tenía.
"Nunca podré desligar lo que hago de cómo lo hago, porque eso es lo que me ha hecho ser como soy. Soy la gente que me habita", resume.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.