Silvio en Bolivia
Silvio Rodríguez cantó ante 25.000 bolivianos
El cantautor cubano Silvio Rodríguez cantó ayer durante más de dos horas en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera, que estuvo colmado por 25.000 seguidores que lo corearon.
El cantautor cubano Silvio Rodríguez cantó ayer durante más de dos horas en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera, que estuvo colmado por 25.000 seguidores que lo corearon.
Silvio Rodríguez en Bolivia.
© Jorge Gutiérrez
El dúo boliviano Negro y Blanco.
© Jorge Gutiérrez
Silvio Rodríguez brindó un espectáculo memorable la noche del lunes en el estadio Ramón Aguilera de Santa Cruz, 900 kilómetros al este de La Paz, ante unos 25.000 asistentes emocionados, entre entre los que se encontraba el presidente boliviano, Evo Morales.
Antes, a las 20:40, el dúo boliviano Negro y Blanco comenzó el espectáculo, después de una presentación en tarima hecha por Pablo Groux, ministro de Culturas, con Píntame Bolivia, Mil hermanos, Vamos todavía y Cueca Bolivia, entre otras canciones, que sirvieron como preámbulo de la velada.
El trovador cubano, sombrero panamá, camisa oscura y pantalones a tono, se dijo "muy contento de estar aquí, después de tantos años".
Un escenario adornado con bloques de sal del Salar de Uyuni, el mayor desierto salino del mundo, y máscaras de la etnia amazónica moxeña, le dio un marco excepcional al regreso del cantante, con más años, lentes y una frondosa barba blanca.
El trovador entregó poemas y anécdotas, como la que precedió a San Petersburgo. Un tema que nació después de un encuentro entre Gabriel García Márquez y el trovador en un vuelo de Cuba a México. "Él me contó algunas historias que se le ocurrían como canciones", explicó el artista.
Carta a Violeta Parra, El Mayor, Canción del elegido, En el claro de la luna, Virgen de Occidente, Quién fuera y Mujeres se escucharon con un sonido impecable, a tono con la maestría del Trío Trovarroco, y de la flautista Niurka González, esposa del cantautor.
En el primer intermedio, cuando Silvio bajó del escenario, sus músicos ejecutaron Chan Chan, de Compay Segundo, una pieza emblemática del folclore cubano. Rodríguez volvió con De la ausencia y de ti, Escaramujo y una seguidilla de sus temas más populares, como Te doy una canción, Unicornio y La gota de rocío, que tocó solo acompañado de su guitarra.
"Esta canción se la voy a dedicar al presidente", dijo señalando a Evo, antes de despachar El necio, provocando aplausos y rechiflas de distintos sectores. En el epílogo, y con el público entregado a sus pies, interpretó a modo de bises Sueño con serpientes, Ojalá y Pequeña serenata diurna. Silvio agradeció a los presentes con una reverencia y un espectáculo de fuegos artificiales iluminó la noche por ocho minutos. Dos horas y media, el rencuentro, después de 30 años, estaba consumado.
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