Novedad discográfica
Colacho Brizuela y Ninon Valder publican «Cuscaias», cosas de a dos
Nicolás "Colacho" Brizuela, quien fuera acompañante y productor de Mercedes Sosa, y Ninon Valder presentan Cuscaias, su primer disco como dúo.
Nicolás "Colacho" Brizuela, quien fuera acompañante y productor de Mercedes Sosa, y Ninon Valder presentan Cuscaias, su primer disco como dúo.
Portada del disco «Cuscaias» de Nicolás Colacho Brizuela y Ninon Valder
Télam - De Argentina a Francia, de las cuerdas a los vientos, pero mucho más allá de las geografías y los medios magníficamente pulsados para recorrerlas, Nicolás "Colacho" Brizuela y Ninon Valder comparten un discurso sobrecogedor y de impactante belleza en este flamante álbum de a dos que se ofrece camarístico y multiplicador.
Bajo el amparo del término quichua "cuscaias", que significa "trabajo de a dos, trabajo en conjunto", ambos artistas se asoman a los matices de la música popular argentina para abrazar con igual intensidad un repertorio que mayoritariamente surcado por obras propias es capaz de ir sin tropiezos de la raíz folclórica de huaynos, huellas, zambas y chayas riojanas, a la atmósfera urbana del tango.
Brizuela, histórico ladero de Mercedes Sosa y de probada solvencia a la hora de asumir la música de este lado del mundo, ejecuta guitarras de siete y seis cuerdas y el stick Chapman, además de encargarse de los arreglos y la dirección.
A su lado, para decir lo suyo acerca del relato propuesto, la francesa Valder despliega sutileza, emoción y conocimiento desde el bandoneón y las flautas, además de algunas intervenciones vocales.
Las herencias de "Colacho" (que incluyen sus guiños al jazz como lo demostró en su anterior álbum Nos volveremos a ver donde interpretó obras de Bill Evans) y la formación académica de Ninon confluyen naturalmente en esta suerte de largo intercambio en torno a las tradiciones sonoras argentinas y sus resonancias posibles.
Juntos, pero no revueltos, acompañándose sin convencionalismos, los músicos construyen un universo de explícita raigambre local que consigue sonar de modo universal sin por ello resignar su identidad bella, inquietante, salvaje que se permite tributar a Roberto Grela (con A don Carlos de Buenos Aires, que abre el álbum) y a Atahualpa Yupanqui (con un par de citas de Paisaje con nieve).
Aunque entre ambos asumen un universo sonoro que se interroga evitando tanto los malabares como las simplificaciones, se celebran las intervenciones de Kevin Seddiki en zarb y guitarra de 6 cuerdas para Tus huellas y Johanne Mathaly en violoncelo para La pena y Milonga del encuentro.
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