Cuatro cantautoras forman el colectivo
El colectivo peruano Cantautoras se presenta en Lima
Cantautoras es un colectivo formado por cuatro mujeres peruanas: Caroline Cruz, Magali Luque, Claudia Maúrtua y Laura Arroyo; cada una con amplia trayectoria en la escena musical.
Cantautoras es un colectivo formado por cuatro mujeres peruanas: Caroline Cruz, Magali Luque, Claudia Maúrtua y Laura Arroyo; cada una con amplia trayectoria en la escena musical.
Cartel del concierto «Cantautoras» en Lima.
El colectivo peruano formado por Caroline Cruz, Magali Luque, Claudia Maúrtua y Laura Arroyo, presentarán un espectáculo conjunto los días el martes 3 y 10 de diciembre a las 19:30 en el Auditorio del Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) abordando todos estos temas con el estilo particular que cada una tiene y que conducirán al público por un viaje imaginario a sus mundos.
Cantautoras sorprenderán no sólo con sus armonías vocales y con sus guitarras sino también tocando diversos instrumentos tales como el piano, el cello, el charango, la flauta traversa, el ukelele o el cavaquinho, entre otros; coloreando cada canción con sonoridades diferentes.
Caroline Cruz, conocida también como "La Roja", tiene un estilo musical que va del rock a la trova pasando por otros estilos como el pop, el folklore latinoamericano y el soul. Ha editado dos discos: Árbol Blanco (2001) y Velocidad (2006).
Magali Luque inició su carrera musical estudiando Dirección Coral, más adelante ingresó al Conservatorio Nacional de Música para seguir la especialidad de contrabajo. Tras varios años de dedicarse a la música académica, decide migrar a la música "popular" y se convierte en fundadora y líder de las bandas Sándalo y posteriormente, Lunazul. Ha publicado dos CD en solitario: Básica (2007) y Voy (2011).
Claudia Maúrtua es la voz y segunda guitarra de la banda peruana Ni voz ni voto con quienes ha editado cinco discos.
Laura Arroyo, conocida también como L'aura, es lingüista y pianista clásica de formación. Su música combina atmósferas de jazz y de soul, con ritmos latinos y cierta sensibilidad pop.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.