Nos gustan los canallas de la música
En el ranking de los guapos siempre sale, incomprensiblemente, Joaquín Sabina. Digo incomprensiblemente porque Joaquín es un feo de manual, trabajado en los rincones arrastrados de las juergas y las noches. Sin embargo, ejerce una gran seducción entre la mayoría de féminas, y hablo de atracción en el sentido más terrenal del término. Tiene lo que diríamos morbo, palabra indefinible que, sin embargo, genera efluvios de todo tipo en la fábrica hormonal. No conozco ninguna mujer, entre las que me encuentro, que no considere a Sabina un tipo muy atractivo, con el que perderse en alguna barra de bar. ¿Por qué? Quizá porque es el punto salvaje de nuestros deseos burgueses, la alegría gamberra de los días conservadores que son nuestros días, a pesar de las muchas revoluciones adolescentes. Sí. Quizá es el único sobreviviente del mito de la libertad sexual, esa que todo el mundo defendió y nadie conoció.
Tirada en el sofá de los ratos perdidos, escucho sus canciones y disfruto del doble lujo con Joan Manuel Serrat, y el tiempo se derrite como si fuera un reloj de Dalí. Como si la vida fuera ese fragmento de un poema canalla, cantado con su voz imposible. "Nos tocaba crecer y crecimos, vaya si crecimos,/ cada vez con más dudas, más viejos, más sabios, más primos". ¿Crecimos? O ¿solo sobrevivimos a los retos cotidianos, incapaces de parar la tiránica aguja del tiempo? Más viejos, sí; más sabios, no sé; más primos, sin duda, pero sobretodo más asustados, con la ruleta de la vida disparando cerca, llevándose gente querida, recordándonos nuestra extrema fragilidad.
Sí. Este es un homenaje a los dos, por lo mucho que llevan con nosotros, arruinándonos el tedio, exigentes bardos del gusto por vivir. Pero a Serrat le hemos dicho mucho que lo amamos, así que me permito un momento con Sabina, un ratito íntimo con el hombre del bombín. Si Serrat ha musicado la crónica de nuestros días, Sabina ha puesto letra a nuestras noches, y las noches han sido el refugio de los sueños. ¿Qué decirle, pues, a este canalla delicioso? Que nada, que gracias por cantarnos los deseos y los miedos.
Una carta abierta impulsada desde el entorno del BarnaSants reclama la creación del Ateneu de la Cançó en Barcelona, un espacio dedicado a preservar y dinamizar la canción de autor. La iniciativa cuenta con el respaldo de seis de los ocho exresponsables de Cultura de la Generalitat en las últimas dos décadas, abriendo algunas preguntas que van más allá de la música.
Ayer sábado, el Teatre Principal de Inca (Mallorca) se convirtió en el escenario de "60 anys de l’amor perdut", un emotivo concierto homenaje organizado por el festival BarnaSants para honrar la figura de Joan Ramon Bonet el undécimo integrante de Els Setze Jutges, coincidiendo con las seis décadas de su breve pero influyente trayectoria musical.
El compositor e intérprete Borja Penalba presenta "La suite de Parlavà", su segundo trabajo bajo la marca "Giròvag", un álbum de once canciones nacido de un retiro reparador que presentará en vivo este domingo 27 de marzo en La Fàbrica, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants.
En una entrevista concedida al diario español El País, Silvio Rodríguez traza un retrato complejo de la Cuba actual, marcado por la tensión entre la amenaza externa, las dificultades internas y las contradicciones del propio sistema. El cantautor reflexiona sobre la posibilidad de una invasión estadounidense, critica tanto las injerencias como ciertas posturas dentro del exilio, reconoce los errores del modelo económico cubano y describe el deterioro de las condiciones de vida en la isla, todo ello desde una mirada que combina defensa, autocrítica y una firme posición política.
Hay discos que no necesitan levantar la voz. Azimut es uno de ellos. Joan Isaac presenta un trabajo hecho desde la contención, desde ese lugar donde la canción deja de ser ornamento para convertirse en algo casi necesario. Un disco minimalista, preciosista, trabajado con una delicadeza profundamente orgánica. Como todo en Isaac, un acto de fe.