De leyenda a marca registrada
Camarón de la Isla se convierte en una marca
"Camarón de la Isla" era, ya en vida, una leyenda, una figura universal del flamenco que, casi 22 años después de su muerte, se convertirá en una marca que abarcará desde una cadena de restaurantes a tres museos, uno de ellos en Shangai, y que piensan ya en explotar desde firmas de ropa a líneas de perfumes.
"Camarón de la Isla" era, ya en vida, una leyenda, una figura universal del flamenco que, casi 22 años después de su muerte, se convertirá en una marca que abarcará desde una cadena de restaurantes a tres museos, uno de ellos en Shangai, y que piensan ya en explotar desde firmas de ropa a líneas de perfumes.
Camarón de la Isla
EFE - Es el plan que, con un equipo de expertos, ha elaborado la empresa Below, que desde finales del 2012 es propietaria de los derechos de explotación de imagen del cantaor y que ha elaborado un ambicioso proyecto de casi cincuenta acciones que prevé generar en los próximos 25 años un ingreso global de doce millones de euros y de veinte millones en los próximos cuarenta años.
Los herederos de José Monge "Camarón de la Isla", que hasta ahora solo recibían los derechos discográficos, serán "los principales beneficiarios" de este plan, porque para ellos será el ochenta por ciento de las ganancias, según fuentes de la compañía.
Cuando en el 2012 se cumplió el veinte aniversario de la muerte del cantaor que revolucionó el flamenco y lo hizo universal se constató que la importancia e influencia de su figura no se reflejaba ni siquiera en su pueblo natal, San Fernando (Cádiz).
Ese mismo año los herederos de "Camarón" y Below, que ha gestionado derechos de imagen de figuras como Fernando Alonso o de eventos como el Festival de Cine de San Sebastián, firmaron el acuerdo que tiene voluntad de entrar de lleno a convertir el nombre del cantaor en una marca.
Ya hay en marcha dos producciones para los escenarios: una ya estrenada, "Bailando a Camarón", con la dirección musical de Jesús Bola, y otra el musical "Eterno Camarón", que se estrenará dentro de un par de semanas en Sevilla.
Hay en marcha un programa llamado "Los Camarones" que una cadena de televisión nacional emitirá el próximo otoño para contar la vida de sus herederos y un documental de Gervasio Iglesias, con Ricardo Pachón como guionista y que incluye testimonios de grandes figuras internacionales de la música, que tiene previsto su presentación en el próximo Festival de Cine de Berlín.
Entre los proyectos hay una franquicia que creará 25 restaurantes temáticos dedicados al cantaor, planes para abrir tres museos —uno en la ciudad china y otros dos en dos grandes ciudades españolas aún por determinar—, y una exposición recorrerá de forma itinerante Europa.
La empresa llevará a cabo un nuevo plan discográfico, digitalizará todo el material del artista, creará una biblioteca digital y llegará a un acuerdo con diversos canales de pago y gratuitos para que en YouTube solo puedan circular vídeos autorizados.
Ya hay doce licencias en marcha para comercializar la marca y recuerdos de "Camarón", que harán que estén en grandes centros comerciales y en aeropuertos, pero, según las fuentes de la compañía hay un centenar más que esperan aprobación, y que incluyen desde una conocida marca de ropa que quiere sacar una línea específica a otra que quiere sacar al mercado un perfume.
Pero la explotación de la marca "Camarón de la Isla" ya ha chocado con sus primeros problemas. Y no entre anónimos "amigos" del pirateo sino con el Ayuntamiento de su ciudad natal.
El pasado febrero Dolores Montoya, "la Chispa", viuda de "Camarón", y el alcalde de San Fernando, José Loaiza (PP), firmaban el acuerdo por el que la familia del cantaor cedía al municipio sus recuerdos personales, desde una treintena de guitarras a ropa, para que fueran los protagonistas del denominado Espacio Camarón, un nuevo museo con el que la ciudad gaditana pretende recuperar la memoria de su vecino más universal.
El acuerdo, que establece que la ciudad tendrá el depósito del legado durante 50 años a cambio de 2.500 euros al mes que recibirá la familia del cantaor, junto a los beneficios de la venta de recuerdos del cantaor, se firmó sin el consentimiento de Below, ahora única competente para autorizar el uso del nombre de "Camarón".
Según fuentes de la compañía, hubo conversaciones con los herederos y el Ayuntamiento hasta octubre del 2013 cuando "para nuestra sorpresa —aseguran— desapareció todo contacto".
Desde entonces, dicen, ha habido "siete comunicaciones" de la empresa al Ayuntamiento que "nunca han sido respondidas".
La empresa ha anunciado que enviará la próxima semana un nuevo requerimiento al Ayuntamiento "para reemprender las conversaciones" y que no haya "fisuras jurídicas" en el proyecto del Ayuntamiento.
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