Sola con su guitarra
Sílvia Pérez Cruz en Nueva York
Después de unos meses de vértigo presentando Granada (2014) junto a Raül Fernández Miró, la cantante catalana Sílvia Pérez Cruz "renacerá" mañana en un concierto íntimo en Central Park de Nueva York en el que asegura que, sola y con su guitarra, piensa salir a reencontrarse con sí misma.
Después de unos meses de vértigo presentando Granada (2014) junto a Raül Fernández Miró, la cantante catalana Sílvia Pérez Cruz "renacerá" mañana en un concierto íntimo en Central Park de Nueva York en el que asegura que, sola y con su guitarra, piensa salir a reencontrarse con sí misma.
Sílvia Pérez Cruz
© Xavier Pintanel
EFE | Anna Buj - "Estaba en un momento difícil. Ha sido como una crisis a nivel artístico, y a veces hago estas cosas de valiente. De decir sí, va, volvamos a empezar. Es un bautizo, es como renacer de alguna manera. Me hace mucha ilusión hacerlo sola, y me gusta esta sensación de no tener el control", confiesa Sílvia Pérez Cruz en una entrevista a Efe.
En un formato insólito para ella —la ampurdanesa siempre consigue rodearse de grandes músicos— Sílvia Pérez Cruz se encontrará con un escenario, en el centro del pulmón de Manhattan pero "crudo y vacío", que le permitirá volver a la síntesis de su voz y de su música.
"Voy a ir a conectar con la emoción", asegura la cantante, que tiene en su haber un Goya por la canción de la película Blancanieves, de Pablo Berger.
Porque aunque dice que nunca quiere hacer llorar al público, la verdad es que pocos pueden resistirse a la intensidad catártica de la música de Sílvia Pérez Cruz (Palafrugell, Gerona, 1983), tan de "las entrañas", como ella misma observa, tanto por el repertorio como por su interpretación.
"Es verdad que desde pequeña tengo el recuerdo de la emoción, de la gente abriéndose, no sé por qué. Supongo que porque yo misma me abro mucho cuando canto", dice, sobre una manera de ver la música y de modelar la voz que aprendió de su madre, murciana y catalana, la persona que "le ha enseñado a mirar".
Pese a sentirse más de "los paisajes del Ampurdán" que de ninguna otra tierra, Sílvia Pérez Cruz considera que al corazón de Nueva York va a llevar sobre todo la esencia de la península Ibérica: en sus canciones y en sus versiones se mezclan influencias del fado, del flamenco, de Galicia, de Mallorca, de Cataluña, de tantos territorios.
"En la península hay unos cantos de todas las abuelas que están muy conectados. Y estas marismas, el mar y los paisajes, los bosques y el campo del Ampurdán", sostiene, preguntada por las raíces que se lleva alrededor del mundo, después de presentar su último álbum en grandes ciudades como Washington D.C., Londres, Nueva York o París.
Pérez Cruz, por lo tanto, no se siente desarraigada ante este sinfín de estilos, que la llevan a cantar desde Schumann a Albert Pla o Edith Piaf, ni de públicos, con una audiencia que proviene de todas las "edades y tribus urbanas".
"Yo canto desde unas emociones universales. Si he de cantar una pena, no canto una pena mía del presente; si canto un desamor, no canto uno que vivo ahora. Canto a los desamores de todos, a la muerte que todos hemos podido sentir. En todo el mundo se vive la soledad, la tristeza, las alegrías, el amor, el desamor y la muerte", detalla.
Este domingo interpretará tanto composiciones propias que enseñó en su primer disco en solitario, 11 de novembre (2012), como versiones que ha arrastrado a lo largo de su larga y "orgánica" carrera artística, en la que ha colaborado con grandes nombres como Joan Manuel Serrat, Javier Colina, Toti Soler o Israel Galván.
Y a partir de ahora, en un momento de su vida en que vuelve a "tener ganas de aprender otras cosas", y tras emprender nuevos proyectos como protagonizar y componer en "Cerca de tu casa", un musical sobre los desahucios que estrenará próximamente, sigue con las ansias de conocer "una fragilidad" que le ha devuelto a la infancia.
"Después de los conciertos que me quedan tengo muchas ganas de parar unos meses y componer", asegura la intérprete.
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