«Lo vamos a extrañar, pero vamos a tratar de extrañarlo activos»
Daniel Viglietti evoca a Fidel Castro
El cantautor uruguayo Daniel Viglietti afirmó hoy en esta capital que sin dudas la muerte de Fidel Castro es una pérdida que a todos nos afecta y duele, aún con la edad que él tenía y su vida plena. Pero por otro lado, dijo, consideramos que nos sigue haciendo 'sentir responsables' de la tarea de buscar cambiar la región hacia una América Latina más justa o mejor repartida.
El cantautor uruguayo Daniel Viglietti afirmó hoy en esta capital que sin dudas la muerte de Fidel Castro es una pérdida que a todos nos afecta y duele, aún con la edad que él tenía y su vida plena. Pero por otro lado, dijo, consideramos que nos sigue haciendo 'sentir responsables' de la tarea de buscar cambiar la región hacia una América Latina más justa o mejor repartida.
Daniel Viglietti.
© Xavier Pintanel
PL | Juan Carlos Díaz Guerrero – "Fidel nos deja ese trabajo, esa actividad, la subraya, y la vuelve a plantear", recalcó Daniel Viglietti en entrevista con Prensa Latina.
"Me acuerdo —rememoró— cuando conocí a Fidel en 1967 hace casi ya medio siglo y recuerdo que estábamos en Isla de Pinos, después pasó a llamarse isla de la Juventud, y estábamos todos pendientes en Cuba de dos cosas: dónde estaba el Che, que en ese momento no se sabía todavía".
El también compositor uruguayo señaló que en esa época iba a permanecer en Cuba para grabar un disco y después iba a asistir a la velada solemne en homenaje al Guerrillero Heroico en la Plaza de la Revolución.
Manifestó que la otra pregunta, muy contingente en aquel momento, era: "vendrá Fidel, lo veremos", porque había actividades como el encuentro de la Canción protesta, el Salón de Mayo de artes plásticas y estaba la gran reunión de la Organización Latinoamericana de la Solidaridad, que era eminentemente política.
Todos esos focos de reuniones hacían pensar: "capaz de que viene aquí, o vendrá mañana y estábamos todos pendientes cuando apareciera Fidel", comentó.
Cuando estábamos en la Isla de la Juventud visitando unas brigadas de trabajo voluntario que estaban allí haciendo sus tareas, "de pronto apareció El Caballo como le decían allá" en Cuba, expresó.
Para el guitarrista uruguayo ese "encuentro fue una maravilla", porque pudimos cantarle y recuerdo que le canté Canción para mi América, la que dice 'dale tu mano al indio', allí también escuchó a otros compañeros".
Viglietti señaló que el líder cubano "sintetizó muy bien la importancia del mensaje de la canción, que podía resumir lo que un discurso político puede llevar mucho más espacio y tiempo".
Ese fue el primer impacto, "tengo algunas fotografías que guardo de esa época y me parece mentira que estuve ahí al lado de él", dijo el autor de Canciones para el hombre nuevo de 1968.
Años más tarde tuve el enorme honor de que me pusiera en el pecho la medalla 'Haydeé Santamaría', esa otra extraordinaria compañera revolucionaria que tuve el privilegio de conocer en Casa de las Américas, expresó.
Emocionado, Viglietti evocó que Fidel Castro "nos puso ese premio" y también se lo había puesto a Mario Benedetti, Eduardo Galeano, todos entrañables compañeros, y a la institución Teatral de Galpón.
En esa ocasión estuvimos "muy mano a mano" y tuve ese honor, que "también es otro llamado la responsabilidad", reflexionó.
El cantautor uruguayo recordó que aquella primera permanencia en Cuba en 1967 "nos cambió la vida", nadie volvió igual a su país de origen, todos volvimos con una conmoción enorme de que la Revolución se podía hacer en nuestro propio idioma y con nuestra propia idiosincrasia.
También creíamos que "no era imprescindible importar libros rojos, que se pudieran leer y estudiar, pero lo importante era cómo se podía hacer una revolución propia", acotó.
Eso nos lo enseñó Ernesto Guevara y lo que estaba en el aire era la frase de Fidel que "siempre se puede más", tamaña cosa, no.
Creo que él lo demostró y es emocionante ver la documentación que se está difundiendo ahora por Telesur, entre ellas su cercanía con el Che, con Camilo Cienfuegos y también con gente no cubana como el caso de (Nelson) Mandela, que fue un encuentro histórico, fantástico.
Viglietti aseveró que presenció discursos del Jefe de la Revolución cubana brillantes, de cinco horas, "pero ese no es mi rol ahora, sino evocarlo de una manera breve, que siempre será insuficiente para el valor de este hombre", apuntó.
Hay una cadena de cubanos que vienen desde la época de José Martí, Antonio Maceo e indudablemente, Fidel Castro. "Lo vamos a extrañar, pero vamos a tratar de extrañarlo activos", apostilló.
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