El gallo Eduardo Montenegro
Los pajaritos cantan,
las nubes se levantan,
las gallinas ponedoras
en vez de poner huevos
consuelan a un gallito desolado,
pues como cada mañana
cuando fue a anunciar el día
el gallo se quedó sin habla
la voz no le salía
tenía una afonía
y ni cacarear podía,
por mucho que abriera el pico
no le salía ni pío
cómo iba a empezar el día
si su canto no se oía
estaba convencido
que el mundo se acabaría
así que san se acabó,
el sol sólo saldrá
el día en que las gallinas
se pongan a mear,
presta atención
a lo que este gallo afónico
te quisiera decir:
kikirikikí...
Los pajaritos cantan,
las nubes se levantan
y el mundo gira, gira y gira
y el sol brilla, brilla, brilla
creer que se detendrían
porque un gallo padeciera una afonía,
eso era una tontería,
como esa que algunos hombres creen
que viven eternamente
que su alma sube al cielo
aunque su cuerpo haya muerto,
como si en el firmamento
hubiera sitio para tantos,
san se acabó
lo único que sube al cielo
son los pedos que se tiran los gusanos
cuando comen sus despojos,
parecía el patito feo
abandonando el gallinero
le despedían con pañuelos
llorando sus gallinas
sin rumbo ni norte alguno
errando se fue el gallo
hasta que un día muy cansado
se paró a dormir un poco,
era el reposo del guerrero
y en un bosque encantado
bajo un roble milenario
no hay futuro -dijo el sabio-
siguió preguntando en vano,
¿Quién puñeta fue primero
fue la gallina o fue el huevo?
así que san se acabó,
y el amanecer llegó
y no se oyó cantar un gallo
ese día tan absurdo
lo estaba anunciando un búho,
presta atención
a lo que un burro cualquiera
opinaría sobre esta absurda cuestión:
ia ia ia iai…
Los pajaritos callan
y es que era un búho quien cantaba,
hola gallo -dijo el búho-
esto es un bosque encantado
soy el bicho que buscabas
yo soy quien despierta al sol cada mañana,
al lobo vegetariano
y al león republicano
y a todos los bichos raros
- Soy un búho, yo soy brujo
¿Te has fijado que cursi es la moraleja
del cuento de la lechera?-
Aquí nada es como parece,
aquí uno no nace uno se hace
sin que nadie te lo mande
sólo se hace lo que place,
atrévete si quieres
a no hacer nunca lo que debes,
san se acabó,
aquí hay gallo encerrado
¿Donde está el cuarto pié del gato?
Más vale pregunta en mano
que cien respuestas volando,
presta atención
yo sé cómo arreglar el mundo
ruego un poco de silencio
lo diré bien fuerte y claro
pero sólo una vez:
xiu xiu xiu...
yo cantaré así,
así o asá o como a mí
me dé la gana cantar
xiu xiu, o quizá:
iai iai, o tal vez:
kikirikiki…
Los pajaritos cantan,
las nubes se levantan,
en verdad quién fue primero
la tortuga o el conejo,
¿Existe realmente una gallina
que ponga los huevos de oro?
Érase una vez un gallo
que sabía el final del cuento
que fueron muy felices
que comieron perdices,
a mí me importa un pito
si el mundo funciona pilas
con butano o gasolina,
es doloroso ser sabio
y descubrir la sopa de ajo
apartó un árbol enorme
y por fin pudo ver el bosque,
yo lo que quiero es largarme
con la música a otra parte,
y san se acabó,
los músicos de Bremen
han sido asesinados,
el burro, el perro, el gato
y el cadáver del gallo
aún nadie lo ha encontrado,
presta atención,
¿Sabes tú qué pasaría,
si el viento y el agua
y toas las cosas transparentes
de repente,
tuvieran color?
Pues que bla bla bla bla...
Versión de "Vida y milagros"
Los pajaritos cantan,
las nubes se levantan,
las gallinas ponedoras
en vez de poner huevos
consuelan a un gallito desolado,
pues como cada mañana
cuando fue a anunciar el día
el gallo se quedó sin habla
la voz no le salía
tenía una afonía
y ni cacarear podía,
y por mucho que abriera el pico
no le salía ni pío
cómo iba a empezar el día
si su canto no se oía
estaba convencido
que el mundo se acabaría
así que san se acabó,
el sol sólo saldrá
el día en que las gallinas
se pongan a mear,
y presta atención
a lo que este gallo afónico
te quisiera decir:
kikirikikí...
Y es que los pajaritos cantan,
las nubes se levantan
y el mundo gira, gira y gira
y el sol brilla, brilla, brilla
creer que se detendrían
porque un gallo padeciera una afonía,
eso si que era una tontería,
como esa que algunos hombres creen
que viven eternamente
que su alma sube al cielo
aunque su cuerpo haya muerto,
como si en el firmamento
hubiera sitio para tantos,
san se acabó
lo único que sube al cielo
son los pedos que se tiran los gusanos
cuando comen tus despojos,
y parecía el patito feo
abandonando el gallinero
le despedían con pañuelos
llorando sus gallinas
sin rumbo ni norte alguno
el gallo se fue errando
hasta que un día muy cansado
se paró a dormir un poco,
eso era el reposo del guerrero
y en un bosque encantado
y bajo un roble milenario
no hay futuro -dijo el sabio-
siguió preguntando en vano,
¿Quién puñeta fue primero
fue la gallina o fue el huevo?
así que san se acabó,
y el amanecer llegó
y no se oyó cantar a un gallo
ese día tan absurdo
lo estaba anunciando un búho.
Y es que los pajaritos callan
era un búho quien cantaba,
hola gallo -dijo el búho-
esto es un bosque encantado
soy el bicho que buscabas
yo soy quien despierta al sol cada mañana,
y al león republicano
y al lobo vegetariano
y a todos los bichos raros
- Soy un búho, yo soy brujo
¿Te has fijado que cursi es la moraleja
del cuento de la lechera?-
Y aquí nada es como parece,
aquí uno no nace uno se hace
sin que nadie te lo mande
sólo se hace lo que place,
atrévete si quieres
a no hacer nunca lo que debes,
así que san se acabó,
aquí hay gallo encerrado
¿Donde está el cuarto pié del gato?
Más vale pregunta en mano
que cien respuestas volando,
y presta atención
yo sé cómo arreglar el mundo
ruego un poco de silencio
lo diré bien fuerte y bien claro
pero sólo una vez:
xiu xiu xiu...
Los pajaritos cantan,
las nubes se levantan,
y en verdad quién fue primero
la tortuga o el conejo,
¿Existe realmente una gallina
que ponga los huevos de oro?
Y érase una vez un gallo
que sabía el final del cuento
que fueron muy felices
que comieron perdices,
a mí me importa un pito
si el mundo funciona pilas
con butano o gasolina,
y es doloroso ser sabio
y descubrir la sopa de ajo
apartó un árbol enorme
y por fin pudo ver el bosque,
yo lo que quiero es largarme
con la música a otra parte,
así que san se acabó,
los músicos de Bremen
han sido asesinados,
el burro, el perro, el gato
pero el cadáver del gallo
aún nadie la encontrado,
y presta atención,
¿Sabes tú qué pasaría,
si el viento y el agua
y toas las cosas transparentes
de repente,
tuvieran color?
Pues que…
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