Casida del llanto
He cerrado mi balcón
yo no quiero oír el llanto
detrás de los grises muros
no se oye más que el llanto.
Hay muy pocos ángeles que canten,
hay muy pocos perros que ladren,
mil violines caben en la palma de mi mano.
He cerrado mi balcón
yo no quiero oír el llanto
detrás de los grises muros
no se oye más que el llanto.
Pero el llanto es un perro inmenso,
el llanto es un ángel inmenso,
el llanto es un violín inmenso,
las lágrimas amordazan al viento,
no se oye otra cosa que el llanto.
He cerrado mi balcón
yo no quiero oír el llanto
detrás de los grises muros
no se oye más que el llanto.
yo no quiero oír el llanto
detrás de los grises muros
no se oye más que el llanto.
Hay muy pocos ángeles que canten,
hay muy pocos perros que ladren,
mil violines caben en la palma de mi mano.
He cerrado mi balcón
yo no quiero oír el llanto
detrás de los grises muros
no se oye más que el llanto.
Pero el llanto es un perro inmenso,
el llanto es un ángel inmenso,
el llanto es un violín inmenso,
las lágrimas amordazan al viento,
no se oye otra cosa que el llanto.
He cerrado mi balcón
yo no quiero oír el llanto
detrás de los grises muros
no se oye más que el llanto.
Versión de Carlos Cano
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Efectos sonoros: Risas de Amaranta, Paloma y Pablo Cano.
Esta canción aparece en la discografía de
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