Gracias, canción
por la virtud de mis canas,
gracias, canción,
pagan pródigos mecenas
mis puritos y mis cenas,
gracias, canción,
gracias a ti trago espinas
que resultan proteínas,
gracias a ti, retozonas,
allá van mis feromonas,
mira qué bien.
Mira qué bien que reúnas
las palabras oportunas
para lo que yo pretendo,
eso está bien,
me parece estupendo,
gracias, canción.
Por tus bonitas escalas
suben a escena mis galas,
gracias, canción,
y nunca estoy a dos velas,
nada debo a sacamuelas,
gracias, canción,
gracias por tus retahílas
que me dictan: ¡rompan filas!
gracias por tus carambolas
que me salen por sí solas,
mira qué bien,
mira qué bien estimulas
a mis chulos y a mis chulas
–siempre que no estén mintiendo–
eso está bien,
me parece estupendo,
gracias, canción.
Si por ventura me llamas,
dejo ajedrez, dejo damas,
gracias, canción,
dejo tan dulces problemas
tras tus notas, tus fonemas,
gracias, canción,
si por azar busco rimas
nunca me las escatimas,
sean agudas o romas
me valen para mis bromas,
mira qué bien,
qué bien me alivias reúmas
qué bien disipas mis brumas,
mientras me estás ocurriendo,
eso está bien,
me parece estupendo,
gracias, canción.
Cuando te desenmascaras
y, al fin, nos vemos las caras,
gracias, canción,
luz de mis entendederas,
me alumbras noches enteras,
gracias, canción,
me gusta cuando respiras
o suspiras o deliras,
me gusta cuando decoras
interiores de señoras,
mira qué bien,
qué bien cuando te sulfuras
y te metes con los curas
y su ridículo atuendo,
eso está bien,
me parece algo horrendo,
gracias, canción.
Me gusta cuando levantas
lo mismo mantos que mantas,
gracias, canción,
y también cuando te inventas
que sería superventas,
gracias, canción,
si te adornara con cintas,
purpurina y medias tintas
y aún más cuando te lo montas
y las afrentas afrontas,
mira qué bien,
qué bien que me hagas preguntas,
qué bien cuando me arrejuntas
y nos estamos queriendo,
requetebién,
me parece estupendo,
gracias, canción.
Gracias, canción.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.