Décimas (43): Don Dominguito Aguilera
marido de doña Chayo,
trabaja de mayo a mayo
la viña y las sementeras.
El viejo era un calavera
famoso de punt’ a cabo,
de la chupalla hasta el rabo,
del rabo hasta los talones.
De farra en los bodegones
malgasta lo que ha ganado.
Diez hijos tiene su vieja
que le respaldan la tierra;
por eso le hacen la guerra
y le presentan sus quejas.
Pero él es una madeja
de hilo fastidiosón,
perdido en una pasión
que no se mira al espejo,
por no encontrarse el pellejo
plisado como acordeón.
La niña mayor se llama
tan solo Natividad,
la pálida Trinidad,
del tronco es la última rama.
Lucrecia es como una dama
de algún palacio real;
cuando se pone a cantar
se baja el azul del cielo;
las aves paran su vuelo
para poderla escuchar.
La Erna con la Celina
son las que quedan restando,
con ellas voy terminando
la lista de las chiquillas.
Alegres y palomillas
cuando se trata de fiesta,
las cinco son una orquesta
con todo su desenfado
en «rondas» y «chapecaos»,
en «pericones» y «cuecas».
Con esas niñas aprendo
lo qu’es mansera y arado,
arrope, zanco y gloriado,
y bolillo que está tejiendo,
la piedra que está moliendo,
siembra, apuerca, poda y trilla,
emparva, corta y vendimia;
ya sé lo que es la cizaña
y cuántas clases de araña
carcomen la manzanilla.
Que del pilón al lagar
encima de la saranda,
la chicha empieza la tanda
con uno que v’a bailar.
Sé que la habrán de pisar
después los tarros calientes
para cortar aguardiente,
y al chancho con el orujo,
que se emborracha al influjo
de los alco’les presentes.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Grabado en París en dos etapas, en 1979 y 1983, Altea recupera el encuentro creativo en el exilio de Patricio Castillo y Osvaldo "Gitano" Rodríguez, dos nombres vinculados a la Nueva Canción Chilena. El álbum permaneció inédito durante décadas hasta que un proceso de restauración, remezcla y remasterización realizado por el sello y estudio Árbol de Sonidos permitió recuperar unas grabaciones marcadas por una mirada más íntima sobre el exilio.