Acuarela vital
¿Cómo puedes vivir sin el azul?
—Yo veo todo azul como los cielos
cuando me besas tú.
—Se te ha perdido el púrpura
¿Cómo puedes vivir sin los destellos
de tan vivo color?
—Yo veo el rojo de las amapolas
cuando pienso que tú me has dado el corazón.
Se te ha perdido el verde
¿Cómo puedes vivir sin ver las esmeraldas?
—Yo veo el verde cuando tú me dices
una palabra de esperanza.
—Se te ha perdido el gualda.
¿Cómo puedes vivir sin ver el oro
de las frutas, la tarde y la mañana?
—Yo veo el amarillo en el recuerdo
de aquel crepúsculo dorado
en que tejimos un dorado sueño.
—Se te ha perdido el rosa
¿Cómo puedes vivir sin lo rosado?
—Mis tinieblas se pintan de ese color poético
cuando sueño contigo, rosa de clima cálido.
—Se te han pedido el lila, el carmelita,
el gris, el blanco, el negro.
—Son los colores serios
que no veo en las cosas sin dolor
sino cuando me dicen muerte,
cuando me dicen tiempo,
cuando voy por las salas de los hospitales
oliendo medicinas y escuchando
el estertor de algún enfermo;
cuando me llegan quejas de los desamparados,
cuando estoy triste y tú estás lejos.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
El cantautor español Pedro Pastor ha tenido que suspender los conciertos que tenía programados durante agosto en Estados Unidos después de que no le haya sido concedido el visado de trabajo.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.