Ocells de mitjanit
me’n vaig cap a la mar, d’on ha vingut el crit...
La blava nit atura, en murmuris, la guerra
de les ones contràries que dormen al meu pit.
Oh, lluna, do’m el sol! Oh, sol, dóna’m la lluna!
Oh, sempre més, més, més! Dóna’m l’aurora,
oh vent,
dóna’m l’ocell damunt el cor sense vedruna
i una calma de bou dins el traüt ardent!
Des del somni profund, visió sense nosa!
Allò que em busca i cerco, diu on vaig i d’on vinc.
El somriure del dia serà un piuleig d’alosa
entre el símbol i el cant de flama i esquellinc...
Ja m’espera a la platja una àgora de barques
frisoses del viatge cap a nous cels i ports.
Sota les proes verges, un concili de parques
corona de ginesta una ombra de fiords.
Oh, pedra sorda i muda, dóna’m la canticela!
Oh, canticela, dóna’m les fites dels camins!
Sento que el meu anhel despert infla la vela!
Se m’adorm a la cara una sentor de pins.
Oh, sempre més, més, més! Dó’m, sínia que gires,
el secret que la pluja escriu sobre els fonolls!
¿Podré escampar la cendra de pretèrites pires
i lligar a l’esperit un nou ritme de dolls?
En silenci segueixo misteris de llanternes
que es balancegen com garlandes de neguit,
i del meu cor nevat de claror de lluernes
s’envolen els ocells, l’esbart de mitjanit.
Oh, terra, do’m la flor! Oh, flor, dóna’m la terra!
Oh, sempre més, més, més, per omplir els meus cistells,
per calmar, solarment, la boca de la gerra!
La mitjanit m’aixeca una ànima d’ocells...
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.