Època rosa, època blues
ignora que és feliç fins que es fa gran
o, ben mirat,
és l’home adult qui recrea el passat
en clau de felicitat
i el mitifica, quan un nen
viu el present rient, plorant, depèn...
i és desgraciat
en el transcurs d’un moment infinit
i el rei del món tot seguit.
El temps
pot convertir en pedres precioses els fems.
El cor
desitja creure en la improbable Edat d’Or.
L’avui,
que tanca portes i t’escurça el camí,
pintat
color de rosa ens deixa sempre el passat.
L’època rosa neix quan la cus
amb fil i agulla l’època blues
a la memòria.
Uns amants
tendres i joves –vaja, uns debutants-
solen somiar
en l’endemà, en un futur net i clar
quan el món els somriurà
com mai ha somrigut. P’rò els anys
duran desgast, rutina i desenganys
i creixerà en
ells la nostàlgia d’un món molt millor,
el món del primer petó.
Un cantant
que ningú escolta sobreviu pensant
que ha d’arribar el
dia que el seu gran talent petarà als
ulls del món com un volcà...
P’rò amb l’èxit ve també la por
de ser oblidat i, enmig d’una ovació,
enyorarà
les vaques magres i el fred del carrer,
quan tot estava per fer.
L’època rosa neix quan la cus
a la memòria l’època blues.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El fotógrafo Maxi Vernazza publica Alguien en el mundo, un libro que reúne imágenes de Charly García tomadas entre 1998 y 2008, durante una de las etapas más intensas de su trayectoria: los años atravesados por el concepto Say No More. El volumen nace de casi dos mil fotografías, analógicas y digitales, y recorre escenarios, viajes, estudios, hoteles y momentos cotidianos del músico argentino.
Rajery y Raúl Rodríguez publican Mandry ve? (¿Aún duermes?), un álbum conjunto de once canciones nacido del diálogo entre la tradición musical de Madagascar y el flamenco. La valiha malgache y el tres flamenco se encuentran en un repertorio formado por composiciones propias, piezas tradicionales e improvisaciones, con conexiones rítmicas que alcanzan también a los sones cubanos.